Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Aún así, Sarkozy se convirtió en el tercer mandatario en pisar suelo hebreo desde la creación del Estado de Israel hace 60 años. Durante su discurso en el Parlamento judío confirmó su apoyo ante la amenaza militar (y nuclear) de Irán.
“Francia se interpondrá en el camino de aquellos que exhortan a la destrucción de Israel”, dijo Sarkozy antes de instar al mundo a endurecer las sanciones contra Teherán.
Pero también se vieron caras de preocupación, cuando el premier francés aseguró que la seguridad hebrea depende de la creación de un Estado palestino. “Jerusalén debe ser la capital de dos Estados”, sostuvo.
Por otra parte, durante tres horas sostuvo una reunión con su similar palestino, Mahmud Abbas, con quien acordó impulsar una zona industrial en la ciudad de Belén. Allí lanzó críticas contra Hamás, grupo extremista que controla el Parlamento. “Francia no habla con terroristas”, puntualizó Sarkozy.