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¿Por qué el Parlamento sueco tumbó al primer ministro Stefan Löfven?

Tras sobrevivir a once mociones de censura infructuosas, el primer ministro sueco, Stefan Löfven, perdió la confianza del Parlamento.

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21 de junio de 2021 - 03:37 p. m.
El primer ministro sueco, Stefan Löfven, se distinguía por su capacidad de sobrevivir a crisis políticas desde su llegada al cargo el 3 de octubre de 2014.
El primer ministro sueco, Stefan Löfven, se distinguía por su capacidad de sobrevivir a crisis políticas desde su llegada al cargo el 3 de octubre de 2014.
Foto: AFP - Agencia AFP
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El gobierno del primer ministro sueco, Stefan Löfven, fue derrocado este lunes luego de perder un voto de confianza en el Parlamento. Löfven, quien había resistido a once mociones de censura infructuosas y se distinguía por su capacidad de sobrevivir a crisis políticas desde su llegada al cargo el 3 de octubre de 2014, se convirtió en el primer jefe de Gobierno destituido mediante un voto de confianza y ahora dispone de una semana para dimitir o anunciar elecciones anticipadas.

Para derrocar al Gobierno se necesitaba una mayoría absoluta de 175 votos de los 349 escaños en el Parlamento. El Partido de Izquierda se alineó con las formaciones de derecha, Partido Conservador de los Moderados y Demócrata Cristianos, y los Demócratas de Suecia de extrema derecha para obtener una mayoría de 181 en el Legislativo y retirar la confianza al Gobierno.

“Durante mucho tiempo, el Gobierno minoritario parecía poder aguantar hasta el final del mandato, pero las diferencias inherentes en el seno del Ejecutivo resultaron finalmente demasiado grandes”, señaló a la AFP Mats Knutson, analista político de la televisión pública sueca.

Pero, ¿por qué sacaron a Löfven ahora?

La crisis política fue desencadenada por un proyecto que aún se encuentra en etapas preliminares y que busca reformar los controles sobre el alquiler de viviendas en el país. Este proyecto abre la puerta para que los propietarios establezcan libremente los alquileres de los apartamentos recién construidos, y de esta manera se produzcan alquileres más costosos. La izquierda consideró que esta propuesta es contraria al modelo social sueco y es una amenaza para los inquilinos.

Ya en la presentación del acuerdo, “muchos comentaristas habían subrayado que la liberalización del mercado de la vivienda era una bomba de relojería”, precisó Anders Sannerstedt, politólogo de la Universidad de Lund.

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Los intentos del Gobierno a último minuto por evitar la moción de censura fueron en vano: el domingo, el Ejecutivo buscó una maniobra al proponer abrir negociaciones con las organizaciones de arrendadores. Pero, la jefa de este último, Nooshi Dadgostar, manifestó su rechazo al considerar la marcha atrás insuficiente.

“Mi impresión es que hay una gran falta de sentido del compromiso cuando no se puede renunciar a un solo punto para evitar una crisis gubernamental”, afirmó este lunes por la mañana, poco antes de la votación.

¿Volverá?

“Poner a Suecia en una grave crisis política en este momento no es lo que nuestro país necesita”, argumentó Löfven.

Si Löfven dimite, se le encomendaría al presidente del Parlamento la tarea de abrir negociaciones con un partido para encontrar un nuevo jefe de Gobierno, quien también podría ser de nuevo Löfven en caso de un nuevo acuerdo político, subrayan los analistas.

Su gobierno de centroizquierda, en vigor desde enero de 2019, tras cuatro meses de negociaciones, reúne a los socialdemócratas y a los verdes. Para conseguir la mayoría, el exsindicalista llegó a un acuerdo con otros dos partidos -el Partido del Centro y los Liberales- con el apoyo menos claro del Partido de Izquierda.

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Este último es aficionado a dar ultimátums al Gobierno, en particular para protestar contra la flexibilización de los despidos, pero se limitaba a eso hasta que Dadgostar asumió la jefatura en octubre, endureciendo el tono.

Anders Sannerstedt, politólogo de la Universidad de Lund, señala que “nadie quiere elecciones adicionales” y “los socialdemócratas perderían muchos votos, según las últimas encuestas”.

“En mi opinión, Löfven espera dimitir y después volver, como un fénix que renace de sus cenizas. Y podría tener mucho éxito”, recalca Sannerstedt.

Lo mismo opina su colega de la Universidad de Gotemburgo a la AFP, Jonas Hinnfors, para quien el primer ministro “es un muy buen negociador”. “Como la distribución de escaños sigue siendo la misma, lo más probable es que Löfven regrese”, explica.

Otra opción pasa por que el líder de los Moderados, Ulf Kristersson, que ha abierto la puerta estos últimos meses a negociar con los Demócratas de Suecia, sea el encargado de formar una mayoría.

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