
Viktor Orban y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance.
Foto: EFE - Zoltan Fischer HANDOUT
Unas 5.000 personas asistieron esta semana a uno de los últimos mitines de campaña electoral de Víktor Orbán, el imponente primer ministro que lleva 16 años de dominio político en Hungría y que, siendo voz de disenso en la comunidad europea, alineó al país hacia el ultranacionalismo y lo acercó a regímenes como el de Vladimir Putin en Rusia a Donald Trump en Estados Unidos.
Este último hizo presencia en la reunión de una forma, cuando menos, poco ortodoxa. En el atril estuvo J. D. Vance, su vicepresidente, pero antes de cualquier intervención...

Por Hugo Santiago Caro
Periodista de la sección Mundo de El Espectador. Actualmente cubre temas internacionales, con especial atención a derechos humanos, migración y política exterior.@HugoCaroJhcaro@elespectador.com
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