Unas 5.000 personas asistieron esta semana a uno de los últimos mitines de campaña electoral de Víktor Orbán, el imponente primer ministro que lleva 16 años de dominio político en Hungría y que, siendo voz de disenso en la comunidad europea, alineó al país hacia el ultranacionalismo y lo acercó a regímenes como el de Vladimir Putin en Rusia a Donald Trump en Estados Unidos.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Este último hizo presencia en la reunión de una forma, cuando menos, poco ortodoxa. En el atril estuvo J. D. Vance, su vicepresidente, pero antes de cualquier intervención le dio paso a su jefe, quien desde Washington saludó a los asistentes que, según dijo Vance en ese momento, “creo que lo quieren incluso más de lo que quieren a Viktor Orbán”. “Son un pueblo extraordinario, con mucho entusiasmo e inteligencia —porque son un pueblo brillante— y eso me gusta mucho. Tienen un líder que ha mantenido fuerte a su país, que ha mantenido su país en buen estado, y no tienen todos los problemas que sufren tantos otros países porque han dejado que su territorio sea invadido. No tienen ese problema gracias a Viktor Orbán”, afirmó Trump a través del teléfono de Vance.
Mientras en Washington tienen suficientes problemas y frentes abiertos de manera simultánea, el vicepresidente recibió el encargo de viajar a Budapest para dar un espaldarazo que en estos momentos parece más que necesario para Orbán, uno de los políticos más afines a Trump en Europa. Según los últimos sondeos publicados por la plataforma Median, el 58 % de la intención de voto estaría con Tisza, la plataforma conservadora del opositor Péter Magyar, mientras que solamente un 35 % estaría con Orbán y su bancada en Fidesz. Hablando de escaños, estas proyecciones le dan más de 130 a Tisza y Fidesz escasamente conseguiría cerca de 50. “Lo que muestran las encuestas antes de las elecciones es que, a lo sumo, no tenga la mayoría en el parlamento, pero sí una participación importante. O se queda como primer ministro otros cuatro años y, bueno, después a ver qué pasa, o su línea política se queda como una oposición sumamente fuerte, con una participación muy grande de todos modos en el parlamento”, proyecta Ildiko Szegedy, analista y docente de la Pontificia Universidad Javeriana.
Lo cierto es que, como lo dejó claro la participación de las máximas autoridades estadounidenses, el resultado en Hungría no solamente interesa en Budapest. Por el contrario, sus aliados están más que atentos a que Orbán consiga completar 20 años en el poder. No solamente Estados Unidos: medios como France 24 y The Washington Post (WP) han documentado la proactividad desde Rusia para intentar inclinar la opinión pública a favor de Orbán. El WP incluso reveló el 21 de marzo el plan de inteligencia ruso que buscaba simular un intento de asesinato contra Orbán, lo que denominan un “punto de inflexión” para inclinar la campaña. Sin embargo, la tendencia sigue siendo la misma y, según Szegedy, esto continúa enmarcado en la política exterior rusa de interferencia y manejo de información. “No creo que sea más que lo que ellos supuestamente están ejerciendo en otros países en otras elecciones. Suena más fuerte por la relación que tiene el actual primer ministro de Hungría con Vladímir Putin”, dice en concreto.
Y es que, por lo menos en los últimos tiempos, Orbán ha sido el muro de contención de Rusia frente a la unidad de bloque de la Unión Europea. Desde 2004 Hungría es miembro de los 27 y, con poder de voto, ha ayudado al Kremlin a evadir y frenar sanciones mayores de sus vecinos continentales, especialmente en lo que se refiere a la historia reciente, en los cuatro años que lleva la guerra en Ucrania, teniendo en cuenta que la posición del bloque ha estado alineada con Kiev. De caerse el liderazgo de Orbán, explica Jesús Agreda Rudenko, también docente de la Universidad Javeriana, la posición del bloque podría reorganizar la situación en Europa. “Si hay un cambio de gobierno y eventualmente la Unión Europea empieza a actuar realmente como un bloque mucho más cohesionado en temas de política exterior, es mucho más factible que las sanciones a Rusia aumenten y eventualmente la posición de Ucrania se fortalezca”, desarrolla Agreda. El analista no deja pasar lo que ya venimos mencionando: en Orbán recaen simpatías que en otros escenarios serían atípicas, como Estados Unidos y Rusia. Ambos países hacen fuerza para su continuidad, a pesar de estar enfrentados en otros campos como la guerra en Ucrania o la situación en Cuba.
Vale la pena plantear si el caso de Orbán es atípico o si con él comienza un fenómeno regional, un cambio de tendencia política. Ambos analistas consultados descartan que estemos ante un punto de inflexión. Países como Italia o Suecia siguen teniendo en el poder movimientos conservadores y, en ciertos aspectos, de derecha. En Alemania, destaca Agreda, Alternativa para Alemania (AfD), partido ultraconservador, ha venido ganando fuerza y cree que podría poner en aprietos al canciller Friedrich Merz. En Francia, partidos de izquierda obtuvieron victorias locales, pero por un margen estrecho y, si se quiere, Hungría es un ejemplo. Pese a que la posición de Orbán está en riesgo, Magyar es exmiembro de Fidesz, el partido del primer ministro, y sus posiciones no están tan alejadas ideológicamente. Szegedy pone en perspectiva que son más de 15 años del fenómeno de Orbán. Es anterior a Trump y a muchos de los conservadurismos que hoy tienen protagonismo en el país. “Su fuerza política en ningún momento va a desaparecer, únicamente se va a debilitar; tenemos que ver hasta qué punto”, redondea la docente.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.
El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.
Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global!
📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.com