Policías, bomberos y socorristas acudieron al popular resort turístico, uno de los destinos de esquí mejor valorados de Europa, que empezó el año con un “olor de quemado en el aire”, según relataron los medios locales.
En medio de las celebraciones por el nuevo año, un “fuego de origen indeterminado” se originó en el bar, muy popular entre los turistas, dijo la policía del cantón de Valais, en el suroeste del país helvético.
“Varias decenas de personas se presumen muertas”, afirmó después a la prensa el comandante policial Frederic Gisler, quien cifró en alrededor de un centenar los heridos. Todos “están siendo tratados”, agregó.
El suceso llenó los hospitales del cantón de Valais, que declararon el estado de emergencia. Muchos de los afectados estaban siendo trasladados a hospitales de otras zonas de Suiza.
Las causas del incendio se están investigando, pero las autoridades descartan un “ataque”.
El fuego se desató alrededor de la 1:30 a.m. en el bar Le Constellation, con una capacidad de 300 personas en su interior y otras 40 en la terraza, según el sitio web de Crans-Montana.
Un turista de Nueva York filmó llamas de un naranja intenso que salían del bar. Según contó a la AFP, la gente corría y gritaba en la oscuridad.
“Un amplio contingente de policías, bomberos y socorristas acudió de inmediato al lugar para asistir a las numerosas víctimas”, señaló el comunicado de la policía cantonal. “La operación sigue en curso”, agregó.
El presidente suizo, Guy Parmelin, que asumió el cargo el jueves, lamentó una “terrible tragedia”. “Lo que se suponía que iba a ser un rato de alegría acabó haciendo que el primer día del año en Crans-Montana se convirtiera en un día de luto”, dijo en X.
En el apogeo de la fiesta
Horas después del suceso, aún había ambulancias estacionadas frente al bar, cuyas ventanas estaban rotas. Los medios locales describieron “un olor a quemado aún en el aire”.
Según un médico presente citado por el diario suizo Blick, el número de muertos podría estar en “decenas”.
El diario regional Le Nouvelliste también evocó un “balance elevado” según sus fuentes, con “alrededor de 40 muertos y 100 heridos”.
La prensa local sugiere que el fuego pudo haber comenzado cuando se usó pirotecnia durante un concierto, pero la policía dijo que la causa era desconocida.
“Tal y como están las cosas, nos inclinamos por la teoría de un incendio”, afirmó la fiscal de Valais, Béatrice Pilloud, quien señaló que está “absolutamente” descartado que se trate “de un ataque terrorista”.
“No fue un artefacto explosivo lo que causó el fuego”, apuntó por su parte Stephane Ganzer, jefe del departamento de Seguridad del cantón de Valais.
La policía señaló que la zona estaba “completamente cerrada al público” y que “se ha impuesto una zona de exclusión aérea sobre Crans-Montana”.
Un residente que afirmó vivir cerca del lugar dijo al diario local 24 heures que “la fiesta estaba en su apogeo” cuando ocurrió el incendio. “La música y el champán corrían libremente”.
Pero cuando se supo del suceso, el ambiente desenfadado desapareció y la gente comenzó a reunirse en la calle. “Podíamos oír las sirenas a lo lejos. A mi alrededor, la gente estaba atónita, preocupada, en silencio”, explicó a este periódico de la ciudad de Lausana.
“Oímos helicópteros toda la noche”, contó otro vecino al mismo diario. “Con los fuegos artificiales, al principio no entendíamos lo que estaba pasando. Luego vimos el humo. Es terrible, mucha gente joven va a ese bar”, afirmó.