
Joe Biden, presidente de los Estados Unidos, su esposa Jill y su hijo Hunter, más unidos que nunca.
Foto: AP - Carolyn Kaster
Estaba harto de buscar la forma de volver al mundo que había conocido toda mi vida. Estaba harto de pensar cómo podría volver a trabajar de nuevo en un bufete de abogados. Estaba harto del mundo de la política, de discurrir cómo participar en la campaña de papá, si llegaba el caso, como habría hecho cualquier otro año electoral. Estaba harto de inventar excusas para justificar dónde vivía y lo que hacía. (Recomendamos Las vidas cruzadas de Joe...
Por Hunter Biden * / Especial para El Espectador
Conoce más