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El periódico nicaragüense La Prensa recogió este miércoles en Bruselas el premio que le concedió la Unesco, junto a la fundación Guillermo Cano, por seguir defendiendo “la verdad” pese a “la amenaza física, la presión económica y el exilio forzado”.
“Son luchadores, no solo por Nicaragua, sino por el mundo”, aseguró Yasuomi Sawa, el presidente del jurado internacional -formado por profesionales de los medios- que decidió otorgar este año al periódico el Premio Mundial a la Libertad de Prensa Unesco/Guillermo Cano.
Para recoger el premio se desplazaron hasta Bruselas Fabián Media, jefe de información, y Dora Luz Romero, jefa de información digital, exiliados en Costa Rica y México, respectivamente, desde que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo confiscó la sede del periódico en Managua en 2021 y expulsó del país a algunos de los miembros del rotativo.
Es el caso de Juan Lorenzo Holmann Chamorro (sobrino de la expresidenta de Nicaragua Violeta Barrios de Chamorro entre 1990 y 1997) a quien el régimen condenó a nueve años de prisión por el delito de “lavado de dinero” y deportó a Estados Unidos en 2023, tras privarle la nacionalidad nicaragüense.
Además de en Estados Unidos, Costa Rica y México, los miembros de La Prensa también viven actualmente en España y México.
“Para nosotros, este año tiene un significado especial. El 12 de agosto conmemoraremos los 100 años del nacimiento de Guillermo Cano, una oportunidad para recordar su legado, especialmente para las generaciones, como la mía, que no tuvieron el privilegio de conocerlo. Su vida fue un testimonio de coraje frente a la censura; de integridad frente a la amenaza; de dignidad frente al miedo”, afirmó durante la ceremonia Ana María Cano Villazón, nieta de Guillermo Cano, en representación de la Fundación que lleva el nombre del exdirector de este diario.
Recordarlo no es solo un acto de memoria: es renovar el compromiso con sus principios, y con todos aquellos periodistas que hoy, como él ayer, enfrentan riesgos por ejercer su oficio
Ana María Cano Villazón
El diario, que se fundó el 2 de marzo de 1926 y que es el más antiguo de Nicaragua, se publica hoy en día únicamente en formato digital.
“No podemos estar en la calle. Hay periodistas que trabajan desde la clandestinidad, tenemos informantes que con mucho temor nos cuentan, nos pasan información. Monitoreamos todo, el discurso oficial, las redes sociales”, explicó Medina.
A ninguno de los dos les ha sorprendido que el Gobierno de Nicaragua decidiese abandonar la Unesco el pasado sábado, tras la concesión del premio al diario, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa.
“A nosotros, que conocemos bien la situación nicaragüense, no nos sorprende, porque hay un nivel de intolerancia a la crítica, al discurso diferente, a la contradicción en ese régimen que no permite voces distintas”, afirmó el jefe de información del periódico.
En la misma entrevista, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, lamentó la decisión del Gobierno de Ortega y Murillo y aseguró que “quien perderá, por supuesto, es la población de Nicaragua”, porque el país dejará de colaborar con los programas en materia de educación y formación del profesorado.
La organización “siempre ha premiado el periodismo de calidad, el periodismo independiente, el periodismo bajo presión”, dijo Azoulay.
“Es la primera vez que el premio se otorga a un medio de comunicación como tal y, en este caso, a un medio en el exilio. Así que es un premio muy importante”, manifestó.
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