Qurea en respuesta al anuncio del Gobierno de Israel el pasado domingo de que construirá cientos de nuevas viviendas en colonias próximas a Jerusalén, afirmó que "Los asentamientos judíos son inaceptables desde la primera piedra hasta la última".
El partido ultra-ortodoxo Shas desde hace meses amenaza con abandonar la coalición de su gobierno, estas presiones generaron que primer ministro israelí, Ehud Olmert, aprobará la construcción de dichos asentamientos.
Por su parte, Israel se comprometió a frenar toda construcción en las zonas invadidas desde 1967 al consentir la Hoja de Ruta como parte fundamental del actual proceso negociador con la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
De la misma forma, Qurea ratificó un acuerdo que pone fin a la violencia en Gaza, el cual está siendo tramitado por Egipto con el movimiento islámico Hamás, en conspiración con Israel.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, avanzó el preacuerdo con el que Israel finaliza las agresiones contra dirigentes islamistas en la franja a cambio de que las tropas impidieran los disparos de proyectiles contra su territorio.
Después de cuatro días de serenidad, uno de esos proyectiles abatió hoy por primera vez en Ashkelón, poco después de que Olmert ultimara una visita a esa ciudad israelí.