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En un mes, los norteamericanos elegirán al nuevo presidente de Estados Unidos. Tras dos debates y una crisis financiera, ¿cómo van Obama y McCain?

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Redacción Internacional
03 de octubre de 2008 - 09:29 p. m.
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El pasado nueve de septiembre debió ser un buen día para John McCain. El único, quizás, en  el último mes y medio de su campaña. Ese día, inédito en su carrera a la Presidencia, el candidato republicano alcanzaba un 48% en la intención de voto y aventajaba por tres puntos a su contendor demócrata, Barack Obama.

Una semana antes, el anuncio de su fórmula vicepresidencial, la joven y refrescante Sarah Palin, y su contundente actuación frente a los afectados del huracán ‘Gustav’, le dieron a McCain un impulso sin antecedentes a su maquinaria republicana. No había por qué preocuparse. Y tan optimista parecía  frente a las próximas semanas, que hasta se atrevió a decir públicamente que la economía del país iba por buen camino.

Pero se equivocó. Y como si estuvieran determinados por las mismas fuerzas, el sistema financiero norteamericano y la intención de voto de McCain se desplomaron simultáneamente, cuando el 14 de septiembre el banco Lehman Brothers se declaró  en quiebra.

A partir de entonces, la campaña republicana no ha logrado ver la luz, mientras que los demócratas se han adueñado de los debates y de la crisis económica, haciendo responsables a los republicanos por el desastre financiero.

A exactamente un mes de las elecciones, y aprobado el plan de rescate, ambas campañas reafilan sus estrategias. Según el blog The Politico, si la inyección de 700 mil millones de dólares tiene efectos positivos en los mercados, el discurso demócrata en contra de las malas políticas económicas republicanas se vería debilitado. Así, la campaña McCain podría retomar una antigua estrategia: demostrar que Obama, pese a la experiencia de Joe Biden en materia de política exterior, no está suficientemente preparado para liderar el país.

Entre tanto, la campaña de Obama hará todo lo posible por perpetuar hasta el último momento la crisis financiera en el centro del debate. Ha sido, finalmente, la mala salud económica de los Estados Unidos la que ha inflado, por inercia, los puntos de las encuestas de la campaña demócrata.

Aún quedan dos debates por delante, un mes de carrera y un plan de rescate por evaluar. De la economía depende que Obama siga repuntando, o que McCain vuelva a revivir otro nueve de septiembre.

Por Redacción Internacional

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