24 Mar 2020 - 11:20 a. m.

Coronavirus: el comercio de acciones infectó al Congreso de EE. UU.

La nación se sumerge de a poco en las aguas sombrías de la recesión por el coronavirus. Antes de que los mercados se hundieran, algunos legisladores sacaron provecho. Ahora, enfrentan una marea de críticas.

Camilo Gómez Forero / @camilogomez8

Coronavirus: el comercio de acciones infectó al Congreso de EE. UU.

Mientras el nuevo brote de coronavirus se expandía con velocidad por Estados Unidos, algunos miembros del Congreso de ese país habrían aprovechado la información privilegiada y secreta a la que tenían acceso para proteger sus activos de la agitación financiera que estaba por llegar e incluso habrían sacado ventaja de la situación.

El primero y más importante de los acusados es Richard Burr, senador republicano de Carolina del Norte, quien preside el poderoso Comité de Inteligencia del Senado y además integra el Comité de Salud. A mediados de febrero, cuando el presidente Donald Trump aún minimizaba los efectos del coronavirus en su país, Burr publicó una columna de opinión en la que sugería que Estados Unidos estaba “mejor preparado que nunca” para enfrentar este virus; pero en privado, su posición era diferente.

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El 13 de febrero, Burr vendió acciones personales por un valor entre US$628.000 y US$1,72 millones, la mayor venta que hizo en los últimos catorce meses y en la que incluía acciones de las cadenas hoteleras Wyndham Hotels and Resorts y Extended Stay America, dos compañías que se desplomaron en las últimas dos semanas por los efectos de las medidas para enfrentar la pandemia global. Según ProPublica, la venta masiva de Burr se produjo mientras el Comité recibía informes diarios sobre la amenaza a la salud del coronavirus y a una semana de la mayor caída en el mercado de valores.

El 27 de febrero, semanas antes del pánico generado por el virus, Burr convocó a una reunión privada en la que prendió las alarmas a un pequeño grupo de legisladores y docenas de contribuyentes a su campaña a los que les dijo que el COVID-19 sería “más parecido a la pandemia de 1918”. El senador también les dijo que debían considerar modificar viajes a Europa, para ellos y sus empleados, quince días antes de que el presidente prohibiera los viajes al viejo continente. También dijo que existía la posibilidad de movilizar militares para combatir el virus, una información que salió a la luz hasta la semana pasada. Por todo esto, el senador es acusado de usar información privilegiada para su beneficio. Y a él se suman otros legisladores.

Kelly Loeffler, recién posesionada senadora republicana por Georgia, también hace parte del Comité de Salud. Loeffler aseguraba que los demócratas estaban engañando al pueblo estadounidense y que el presidente estaba haciendo un gran trabajo por mantener al país “sano y seguro”. Al mismo tiempo de esa dosis de optimismo, estaba vendiendo sus acciones en la bolsa.

El mismo día en el que el Comité se reunió en una sesión informativa de carácter privado para abordar el coronavirus, la senadora comenzó a vender sus acciones personales en varias empresas por un valor que asciende a los US$3,1 millones. Además, compró acciones en una empresa de tecnología que desarrolla software para teletrabajar, la cual se ha apreciado en las últimas dos semanas debido a que varias compañías les han ordenado a sus empleados quedarse en casa y trabajar desde allí.

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Otros en la lista de investigación son Dianne Feinstein, demócrata por California, y Jim Inhofe, republicano por Oklahoma. El esposo de Feinstein vendió entre US$1,5 y US$6 millones en acciones entre enero y febrero. James Comer, representante de Kentucky, también realizó operaciones en la bolsa: dejó sus acciones en el Bank of America (que han caído 44 %) y compró en Slack, un servicio de mensajería muy popular para empresas que se encuentra al alza. Y la lista continúa. Sin embargo, ninguno de ellos ha recibido tanto escrutinio como Burr y Loeffler.

“Es emocionante ver cómo los primeros pensamientos que tuvieron estos senadores sobre una sesión informativa del #COVID-19 grave y clasificada fue cómo sacar provecho”, criticó la representante demócrata Alexandra Ocasio-Cortez. “Quizás haya una explicación honesta de lo que (Burr) hizo. Si es así, debe compartirlo con nosotros de inmediato; de lo contrario, debe renunciar al Senado y ser procesado por tráfico de información privilegiada”, dijo por su lado Tucker Carlson, presentador de Fox News.

En 2019, Chris Collins, exrepresentante republicano de Nueva York, tuvo que renunciar a su cargo por un caso de abuso de información privilegiada, pues le contó a su hijo sobre un fallido ensayo de drogas en una compañía antes de que las acciones de esta se desplomaran, lo que le permitió a él y a su familia deshacerse de ellas antes del caos. Desde 2012, la Ley Stock prohíbe el uso de información privilegiada, pero como explica Annie Lowrey, redactora del portal The Atlantic, “mientras se permita a los legisladores comerciar con acciones individuales, el aprovechamiento de desastres siempre es un riesgo. Una invitación a la corrupción”.

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