Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Un tribunal de Estrasburgo negó este martes la extradición a Colombia del mercenario israelí Jair Klein, cuya entrega a la justicia colombiana había sido decretada por el gobierno de Moscú el 11 de febrero de 2008.
Klein fue condenado por la justicia colombiana en 2002 por haber promovido y entrenado a las organizaciones de sicarios del narcotráfico creadas por los capos del Cartel de Medellín Gonzalo Rodriguez Gacha, alias El Mexicano y Pablo Escobar Gaviria.
Klein, capturado en Rusia en 2007, fue condenado en ausencia por terrorismo en Colombia.
El 11 de febrero de 2008, Moscú anunció que extraditaría a Bogotá al ex coronel israelí Yair Klein, condenado en ausencia por terrorismo en Colombia.
Sin embargo, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ordenó suspender la extradición de Klein el 3 de abril de 2010.
En esa oportunidad, la Vicepresidencia de la República de Colombia cuestionó fuertemente la decisión de ese tribunal y señalo que además de constituir una página negra para los derechos humanos en el mundo, favorecía la impunidad de los crímenes cometidos por este sujeto.
Jair Klein es un ex militar y mercenario israelí nacido en 1942.
Estableció una empresa privada de mercenarios llamada Spearhead Ltd con la que proveyó de armas y entrenamiento a fuerzas armadas, así como a grupos armados irregulares de varios países en especial de Sierra Leona y de Colombia donde entrenó a grupos paramilitares en la década de 1980.
Klein ingresó a la carrera militar en su adolescencia, cuando fue seleccionado para conformar grupos especiales de asalto.
En 1972 participó en el rescate de una decena de rehenes retenidos en un avión libio en el Aeropuerto de Lod, en Tel Aviv, operación que tomó sólo 7 segundos. En 1978 se retiró del ejército y montó su propia estación de gasolina y restaurante sin mucho éxito.
Se reintegró a las Fuerzas de Defensa Israelíes, donde llegó a comandar un batallón de infantería que combatió en la invasión al Líbano de 1982.
En 1983 pasó a la reserva y creó su propia firma de seguridad, llamada Hod Halanit en Tel Aviv, mediante la cual estableció contactos con la milicia Falange Cristiana, a la cual Klein proporcionaba material logístico y armamento. Las Falanges participarían en las masacres de los campos de refugiados de Sabra y Shatila.