“La labor de socorro comenzó antes que el huracán Gustav azotara el Caribe; ahora necesitamos recursos para seguir apoyando a 7.000 familias con suministros de socorro y ayudarles a recuperarse”, señaló Darío Álvarez, coordinador de Gestión de Desastres de la FICR, en el terreno.
Miles de voluntarios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja trabajan para asistir a más de 35 mil damnificados, asegura un comunicado distribuido por la institución. Se trata de 2.000 familias de Haití, 2.000 de Jamaica y 3.000 de Cuba.
Según las evaluaciones de daños y necesidades elaboradas por el personal de la FICR, la ayuda debe centrase en la distribución de artículos de higiene, utensilios de cocina, mosquiteros, herramientas de construcción y bidones.
Gustav, el séptimo huracán de la temporada en el Atlántico norte, recaló en Haití el 26 de agosto. Las cifras oficiales indican que hubo 71 muertos y 9 desaparecidos; unas 8.000 personas se encuentran en refugios de emergencia, 2.121 viviendas fueron destruidas y 8.155 sufrieron daños.
En Jamaica, el gobierno evacuó a los habitantes más vulnerables y abrió 96 refugios que alojan a 1.605 personas.
En Cuba la defensa civil ordenó la evacuación preventiva de 250 mil personas en riesgo y el gobierno abrió 91 refugios de emergencia. Casi 2.000 viviendas fueron destruidas y 150 mil sufrieron daños.