"No tenemos espías que trabajen en territorio de Bielorrusia", aseguró Jonathan Moore, encargado de negocios estadounidense en la capital bielorrusa, según la agencia rusa Interfax.
Además, negó que entre los funcionarios de su legación diplomática haya un miembro del FBI, como denunció el domingo la televisión pública bielorrusa.
El KGB bielorruso anunció hoy la desarticulación de una red de espionaje de Estados Unidos en territorio de ese país que operaba bajo la tapadera de la lucha contra el terrorismo.
"Es inaceptable y no permitiremos que intenten dictarnos su ley en nuestro territorio" , aseguró Yuri Zhadovin, jefe del KGB, citado por la agencia oficial Belta.
Según las fuentes bielorrusas la misión de esos espías era recabar información escrita y visual para el FBI estadounidense con el fin de utilizarla contra Bielorrusia, cuyo presidente, Alexandr Lukashenko, es considerado "el último dictador de Europa" por Washington.
Supuestamente, según la televisión, el enlace de los espías era un oficial del FBI, que figuraba en la embajada estadounidense como miembro del cuerpo diplomático.
De acuerdo con esa versión, el KGB sorprendió el pasado 13 de marzo a los miembros de la red en un apartamento, situado a apenas kilómetro y medio de la legación diplomática de EEUU, donde encontraron teléfonos móviles, cámaras fotográficas, binoculares y equipos de vídeo.
"Nadie ha sido detenido. Sólo cumplimos nuestras funciones. La más importante es prevenir el cumplimiento del delito. En el sistema de seguridad existe un concepto conocido como prevención", señaló el jefe del KGB.
Las relaciones entre Bielorrusia y EEUU se han deteriorado dramáticamente desde que Washington impusiera a principios de año sanciones contra el consorcio energético estatal bielorruso Belneftejim.
La embajadora de EEUU en Minsk, Karen Stewart, tuvo que abandonar el país a mediados de mes después que las autoridades le "recomendarán" que regresara a Washington para consultas con su superiores.
Además, el lunes el ministerio de Exteriores bielorruso anunció que casi una veintena de diplomáticos de Estados Unidos abandonarán Minsk a petición de las autoridades.
La razón esgrimida es que Bielorrusia ha exigido la paridad en lo que se refiere al número de diplomáticos bielorrusos y estadounidenses presentes en ambos países.
Bielorrusia impuso el pasado año nuevas restricciones de visados a los funcionarios de EEUU en represalia por la decisión del departamento de Estado norteamericano de ampliar la lista de funcionarios bielorrusos que no pueden entrar en su territorio.
Washington incluyó a funcionarios de Justicia, directores de empresas estatales, altos cargos del ministerio del Interior y agentes de los servicios especiales (KGB), en la lista de funcionarios que tienen prohibida la entrada en territorio norteamericano.
Ni Estados Unidos ni la Unión Europea (UE), que también ha impuesto sanciones contra Minsk, han reconocido como legítimos los resultados de las elecciones de marzo de 2006 en Bielorrusia, en las que el actual presidente resultó reelegido.