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EE.UU. reaccionó con prudencia a la muerte de Kim Jong-Il

El gobierno estadounidense insistió en la necesidad de mantener la "estabilidad" en la región.

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AFP
19 de diciembre de 2011 - 06:57 a. m.
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Estados Unidos reaccionó con prudencia en la madruga del lunes a la muerte del dirigente norcoreano Kim Jong-Il, insistiendo en la necesidad de la "estabilidad" en la región pero reservándose el comentar a fondo sobre la desaparición de uno de sus más acérrimos e imprevisible enemigo.

"Seguimos de cerca las informaciones sobre la muerte de Kim Jong-Il.

El presidente (Barack Obama) ha sido puesto al corriente, y estamos en estrecho contacto con nuestros aliados de Corea del Sur y Japón", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

"Seguimos comprometidos con la estabilidad en la península coreana, y con la libertad y seguridad de nuestros aliados", añadió Carney en un breve comunicado.Kim Jong-Il, cuya salud era frágil desde hace años, murió el sábado, y su hijo Kim Jong-Un fue designado como su sucesor, anunciaron el lunes los medios oficiales del regimen comunista, declarado enemigo de Estados Unidos.

Si bien el ejecutivo estadounidense no se pronunció en lo inmediato sobre el fondo de esa información, conocida ya entrada la noche del domingo en Washington, un legislador republicano calificó al dirigente norcoreano muerto como la "personificación del mal".

"Kim Jong-Il era la personificación del mal, un dictador de la peor especie que dirigió a su país con mano de hierro e infligió constantemente dolor y sufrimiento a su pueblo", afirmó el republicano Don Manzullo, presidente de la subcomisión encargada de Asia Oriental en la Cámara de Representantes.

"Esperamos que su muerte marque la apertura de un nuevo capítulo para Corea del Norte. Esta es la ocasión para Corea del Norte de escapar a un ciclo de opresión y de emprender un nuevo camino hacia la democracia", añadió Manzullo.Un exportavoz del departamento de Estado, Philip Crowley, advirtió por su parte sobre los posibles peligros que podría enfrentar Estados Unidos y sus aliados con el arribo al poder de Kim Jong-Un.

"Podría haber provocaciones (de parte del regimen norcoreano) durante un cierto tiempo, mientras intenta hacer sus pruebas", dijo Crowley al referirse al joven sucesor de su padre, casi un desconocido que queda al frente de una potencia nuclear.

La muerte de Kim Jong-Il el sábado se produjo el mismo día en que su país aceptaba suspender su programa de enriquecimiento de uranio con fines militares, una precondición fijada por Estados Unidos para retomar las negociaciones sobre el desarme y la ayuda alimentaria.

Según una fuente diplomática anónima citada por los medios surcoreanos, Washington aceptó por su lado proporcionar a Pyongyang 240.000 toneladas de ayuda alimentaria.

Estos avances han sido considerados como naturales para favorecer el relanzamiento de las conversaciones a Seis (Estados Unidos, Rusia, las dos Coreas, China y Japón) sobre la desnuclearización de Corea del Norte, que ha tenido sus marchas y contramarchas.

Esas conversaciones buscan convencer a Pyongyang de renunciar a sus ambiciones nucleares a cambio de una importante ayuda energética y alimentaria. Las negociaciones se encuentran en un punto muerto desde diciembre de 2008.

Corea del Norte rompió toda discusión en abril de 2009, un mes antes de proceder a realizar un segundo ensayo nuclear.Al recibir el 13 de octubre pasado a su cercano aliado el presidente surcoreano Lee Mung-Bak en la Casa Blanca, Obama advirtió a Corea del Norte contra las provocaciones, que han sido una especialidad del regimen, asegurando que con ello solo lograría reforzar aún más su aislamiento internacional.

Por el contrario, "si el Norte abandona su búsqueda de armas nucleares y se dirige hacia una desnuclearización, se beneficiará con avances para su pueblo y de una mayor seguridad", había dicho Obama, cuya administración intenta avanzar en este tema pese a la política emprendida por su predecesor republicano George W. Bush, quien había incluido a Pyongyang en el denominado "Eje del Mal".

Por AFP

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