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El ejército tailandés impuso este martes la ley marcial en el reino, que en los últimos meses ha estado marcado una fuerte crisis política y manifestaciones antigubernamentales que provocaron 28 muertos y varios heridos, no obstante, el gobierno provisional, que no fue consultado, sigue en funciones.
"Declarar la ley marcial no constituye un golpe de Estado, sino que tiene por objetivo restaurar la paz y el orden público", afirmó el ejército en el comunicado anunciado durante la madrugada en la televisión controlada por fuerzas militares.
El ejército tailandés había amenazado el jueves pasado con intervenir en la crisis tras la muerte de tres manifestantes en un ataque con granada en pleno centro de Bangkok.
"El público no debe ser presa del pánico y debe hacer su vida normal", señala el comunicado castrense. Poco después, fueron desplegados soldados en las calles del centro de Bangkok. Soldados armados y vehículos blindados tomaron posiciones, sobre todo en el barrio comercial de la capital, en el sector donde hay hoteles y cerca de las estaciones de televisión.
El primer ministro interino, Niwattumrong Boonsongpaisan, sigue en su cargo, aseguró el asesor de seguridad de mismo, Paradon Pattanatabut, a lo que agregó que decretar la ley marcial es potestad de los militares.
"El gobierno provisional continúa (en funciones) con Niwattumrong como primer ministro interino. Todo es normal, excepto que el ejército se hizo responsable de todos los asuntos de seguridad nacional", relativizó Pattanatabut.
Por su parte, Jatuporn Prompan, vocero de los Camisas Rojas, manifestantes progubernamentales dijo: "Estamos rodeados por los militares por todas partes", asegurando que se encuentran rodeados en los suburbios de Bangkok.
A pesar de que el comandante en jefe del ejército ha tenido posturas diferentes durante los últimos meses, la institución castrense había evitado hasta ahora inmiscuirse en la espiral crítica que se producía en el país, inclusive cuando los manifestantes ocuparon edificios públicos.
En adición, el comandante en jefe del ejército tailandés, también decretó la censura de los medios de comunicación en interés de la "seguridad nacional", por medio de una declaración emitida por todas las cadenas de radio y televisión.
Según la misma, el ejército "prohíbe a todos los medios de comunicación distribuir cualquier información o fotografía que puedan afectar a la seguridad nacional”.
La historia de Tailandia registra desde 1932, cuando se instauró la monarquía constitucional, dieciocho intentos o golpes de Estado exitosos. El último de éstos, el de 2006 contra Thaksin Shinawatra.