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El legado de Kirchner

Tras varias semanas de especulaciones sobre si participaría en las elecciones del próximo 23 de octubre, Cristina Fernández de Kirchner confirmó sus intenciones.

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Redacción Internacional
22 de junio de 2011 - 10:33 a. m.
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El 28 de octubre cuando miles de argentinos le dieron el último adiós al expresidente Néstor Kirchner, su viuda, la presidenta Cristina Fernández decidió que se presentaría en las elecciones de octubre para la reelección. También decidió que no se lo diría a nadie y que haría el anuncio oficial cuando fuera el momento indicado. Desde entonces se desató una serie de especulaciones que hasta el martes en la noche ella misma disipó.

Durante un acto en la Casa Rosada, convocado para anunciar la concesión de 220 nuevas licencias para emisoras de televisión digital en abierto en todo el territorio argentino y faltando apenas cuatro días para que se venciera el plazo para que la Presidenta anunciara su decisión, Cristina Fernández sorprendió a todos.

“Sí lo decidí el mismo día del entierro de Néstor cuando miles y miles de argentinos pasaban ante su féretro y gritaban ‘Fuerza, Cristina’ ”.

Explicó que no hizo el anuncio en el Teatro Argentino de La Plata, su ciudad natal, como hizo en 2007, porque el acto le habría recordado demasiado que ya no tiene a lado a su esposo, “Siempre supe lo que iba a hacer porque siempre he tenido un alto sentido de la responsabilidad política, histórica y personal. Pero también creo que es una muestra de responsabilidad anunciar las decisiones cuando corresponde”.

Tras dos décadas de una trayectoria política que supo construir a fuerza de una destacada labor legislativa y una fuerte vocación de poder, Cristina Fernández se convirtió en 2007 en la primera mujer en ser elegida para ocupar la Presidencia argentina.

En los comicios presidenciales de ese año logró un caudal de votos del 45,29%, casi el doble de los que había obtenido su esposo Néstor Kirchner en 2003, y asumió al frente del Ejecutivo con una imagen positiva del 51%.

Aunque su gestión ha estado marcada por polémicas medidas, el analista político Carlos Grynblat explicó que “tiene todo el capital político y el apoyo que requiere para ganar”.

Con su estilo propio, la dirigente peronista cumplió con la promesa de profundizar un modelo político y económico, con aciertos y errores, gestado por Néstor Kirchner, “Mi compromiso es irrenunciable e irrevocable, no sólo por la memoria y el legado de Kirchner sino fundamentalmente por los jóvenes que tanto esperan de este nuevo país y en el que espero ser un puente entre las nuevas y viejas generaciones” , dijo Fernández.
Uno de los logros de su gestión ha sido mantener el ritmo de crecimiento económico, aun frente a la crisis global desatada en 2008. También hizo guiños a los mercados al reabrir en 2010 el millonario canje de deuda con acreedores privados cerrado en 2005 e iniciar negociaciones para regularizar la deuda con el Club de París, aunque tomó otras medidas polémicas como utilizar reservas excedentes del Banco Central para pagar deudas soberanas del país.

Otro punto controvertido es el manejo cuestionado de los datos oficiales de inflación, como también la decisión de no enfriar la economía pese a la escalada de precios, criticada por economistas ortodoxos.

A Fernández también se le achaca no haber calculado los costos económicos y políticos del conflicto con el sector agrario que estalló en marzo de 2008, cuando el Gobierno intentó imponer impuestos móviles a las exportaciones de granos.

El anuncio fue celebrado por peronismo oficialista. La ministra de Industria, Débora Giorgi, aseguró que la decisión de Fernández permitirá “dar continuidad” a un proyecto de país que surgió en 2003, con la llegada a la Presidencia de Néstor Kirchner. Por su parte, Alberto Fernández, quien fuera jefe del Gabinete durante el Gobierno de Kirchner y en los primeros meses del de Cristina Fernández dijo: “Los que fuimos parte de este gestión nos comprometemos a ayudarla”.

Por su parte, el expresidente Eduardo Duhalde (2002-2003), candidato presidencial, criticó muy duro a Fernández al indicar que esta decisión la perjudicará. “Néstor Kirchner era quien movía los hilos. Este desorden que se ve en el país es propio de alguien que no sabe gestionar”. Mientras tanto, el candidato radical Ricardo Alfonsín, segundo en las encuestas detrás de Fernández, dijo que “nunca dudó de que Fernández optaría por renovar su mandato”.
 

Por Redacción Internacional

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