Una ola de mal tiempo azota a varios países europeos, con lluvias torrenciales y ráfagas de vientos. Decenas de miles de casas en el viejo continente quedaron este martes sin electricidad, aumentando la alerta climática. Italia, una de las naciones más afectadas, ha registrado hasta el momento 16 personas muertas y numerosos daños materiales en diversas ciudades.
El jefe de Protección Civil de Italia, Angelo Borrelli, informó el martes que desde el punto de vista meteorológico “ha sido una tormenta perfecta” la que ha sufrido el país y cifró los fallecidos en once personas, además de las cinco fatalidades registradas el lunes.
Ese día un hombre murió en Véneto (noreste) por la caída de un árbol, igual que un bombero en el Alto Adigio, norte del país. Una mujer resultó sepultada en su residencia por un alud de rocas en Trentino. Otro más perdió la vida mientras practicaba kitesurf cerca de Cattolica, en la costa adriática, al haber sido arrastrado por una ráfaga de viento contra los arrecifes, según informa la prensa local. Además, el cuerpo de bomberos encontró los cuerpos de otras dos víctimas en un lago y en un riachuelo del norte del país.
Además de las fatalidades, Borrelli también subrayó que hay numerosos heridos, algunos ingresados en centros médicos, después de que se hayan caído numerosos árboles en distintas zonas del país.
En Génova, el aeropuerto permaneció cerrado una gran parte del martes y las escuelas de la ciudad estuvieron cerradas durante todo el día, así como en Roma y en muchos otros municipios italianos con el fin de disminuir el tráfico.
Los países vecinos a Italia también fueron azotados por este mal tiempo. En Austria, parte del techo de la fortaleza medieval que domina Salzburgo voló en la noche de lunes a martes debido a las ráfagas de viento de más de 100 km/h.
En la noche, la protección civil invitó a los aproximadamente 500 residentes de la localidad sureña de Muhr a no abandonar sus hogares por la crecida del río.
“En varias décadas no se había visto algo así”, comentó en la radio pública el bombero austriaco Martin Guggenberger, al señalar que cerca de 10.000 casas de su región están sin electricidad.
En Francia, donde más de 65.000 hogares seguían sin electricidad el martes por la noche, más de 2.000 conductores quedaron atrapados por la nieve en sus automóviles en las serranías del Macizo Central. La costa adriática de Croacia también ha sido azotada por vientos huracanados y fuertes lluvias que inundaron las calles, cortaron el suministro eléctrico y atraparon el tráfico marítimo y por carretera.
En España, más de 100 soldados fueron movilizados para ayudar a los equipos de reparación eléctrica a llegar a zonas aisladas de la región norte de Asturias, cubiertas por fuertes nevadas durante el fin de semana. Cerca de 4.700 personas seguían sin electricidad en la región este martes, según los servicios de emergencia locales.
Además, en la República Checa, el tráfico ferroviario se interrumpió el martes por la mañana como resultado de los fuertes vientos que causaron la caída de muchos árboles en las vías del ferrocarril y cerca de 30.000 personas estaban de electricidad, según la compañía estatal CEZ.