El presidente de ese dicasterio, cardenal Raffaele Martino, expresó su “profundo dolor” por “la trágica violencia que se ha difundido en algunas ciudades de Sudáfrica, causando muerte, sufrimientos y destrucción entre muchos inmigrantes y refugiados”, según informó Radio Vaticana.
Además, manifestó su pésame a las familias de los fallecidos y su “solidaridad” con cuantos se han visto afectados por esos “deplorables eventos”, en un telegrama enviado al arzobispo de Johannesburgo, monseñor Buti Joseph Tlhagale.
El Pontificio Consejo confía en que “con las intervenciones fraternas de la Iglesia y todas las personas de buena voluntad se encuentre una solución duradera para ésta y para otras situaciones parecidas y que la población de la región pueda nuevamente vivir en paz, solidaridad y con perspectivas de desarrollo integral”.