Los partidos políticos de Nepal concluyeron el martes de noche un acuerdo "histórico", que prevé integrar en el ejército a miles de exguerrilleros maoístas, cinco años después de terminarse la guerra civil que dejó unos 16.000 muertos.
Así, 6.500 exguerrilleros, sobre un total de 19.000, se integrarán en el ejército nepalés.
Los demás cobrarán entre 500.000 y 800.000 rupias nepalesas (4.500-7.400 euros).
El acuerdo también prevé que se entreguen al Estado todas las armas de la guerrilla, se forme una "comisión de paz y reconciliación" y se devuelvan a sus anteriores propietarios las tierras confiscadas por los maoístas.
Desde el final de la guerra civil, en 2006, la alta oficialidad militar y el Partido del Congreso, principal formación de oposición, se negaban a que se integraran en el ejército a los 19.000 exguerrilleros.
Estos desacuerdos no permitieron que se redactara una nueva Constitución para este país de 26 millones de habitantes, tras la caída de la monarquía en 2008.
El partido maoísta cuenta con la principal bancada de la Asamblea Constituyente, pero no dispone de mayoría absoluta.Para el comentarista Prashant Jha, se trata de un "acuerdo histórico". Estados Unidos lo calificó de "hito".