12 Mar 2021 - 5:26 p. m.

Esto ocurre en redes sociales cuando funcionarios públicos hacen declaraciones contra migrantes

Cada vez que un alcalde, gobernador u otro político hace una declaración en contra de los migrantes venezolanos se desata una ola de comentarios xenófobos en las redes sociales. Ayer, la estigmatización y rechazo llegó por cuenta de la alcaldesa Claudia López.

Redacción Mundo

Internacional

“Me confirma @PoliciaBogota y @SeguridadBOG que haciendo vigilancia en Chapinero se solicitó documentos a sujetos quienes reaccionaron disparando. En la agresión falleció un policía y uno de los agresores. Se capturó al otro agresor de nacionalidad venezolana y se incautaron 2 armas”. Estas fueron las primeras reacciones de la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, hace dos días, cuando se conoció el lamentable tiroteo que dejó un patrullero de la policía muerto. La mandataria sabe, o debería saber, que cada afirmación que hace en redes sociales desencadena una serie de reacciones digitales que culminan, positiva o negativamente, en la realidad. Así se comportaron las redes tras sus polémicas declaraciones.

Allí no se detuvo la cuestión. López, insistió e intensificó su mensaje: “Con el mayor respeto y con el llamado a que eso no genere ningún acto de xenofobia -la inmensa mayoría de los migrantes son gente humilde huyendo de una dictadura-, pero los hechos son tozudos y demuestran que hay una minoría de migrantes profundamente violenta, que mata para robar o por una requisa, como pasó en este caso”.

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Si bien ayer y hoy López afirmó estar informando o denunciando una problemática actual, lo cierto es que despertó una ola de xenofobia y discursos de odio en el entorno digital. Según el Barómetro de la Xenofobia, una plataforma que sistematiza, analiza y difunde como información pública el resultado del análisis de las conversaciones en Twitter, páginas web y medios de comunicación sobre la población migrante venezolana en Colombia, se incrementó en 347% el uso de palabras como “plaga”, “ratas” y “asesinos”.

El análisis del Barómetro de la Xenofobia se centra en tres puntos clave: declaraciones como catalizadores de los niveles de xenofobia, crecimiento significativo en los mensajes de integración y declaraciones como plataformas de legitimación de discursos de odio.

El trino de la mandataria, además, estuvo acompañado por un radical aumento “en la cantidad de publicaciones discriminatorias contra venezolanos, llegando a un 576% más con respecto a su promedio diario del mes de marzo. Al día siguiente, el día de las declaraciones ante los medios de comunicación, la cantidad de mensajes de xenofobia se mantuvo casi al mismo nivel que el día de la publicación del trino”.

El proyecto aseguró: “Estas declaraciones tienen un efecto demostrativo. Nos muestran que el nivel de impacto de las declaraciones de funcionarixs públicxs es determinante en el crecimiento de los niveles de xenofobia”.

Por otro lado, están los mensajes de integración, es decir, los que salieron a rechazar la xenofobia. El boletín del Barómetro señala que, al menos en Twitter, fueron el doble que los que atacaron a los venezolanos. “Las publicaciones de integración aumentaron en un 1.152% con respecto a su promedio diario durante el mes de marzo”, afirmó el boletín.

Ahora bien, en Twitter también se dispararon algunas palabras, como delincuencia, robar y matar. “Esto evidencia que los comentarios de la Alcaldesa tienen un poder catalizador en el comportamiento y crecimiento de la conversación en línea, y revela una alta capacidad de influencia de autoridades públicas en las percepciones y manifestaciones que asume la opinión pública ante determinados hechos. Lo anterior, no sería una tendencia despreciable dado que señalamientos por parte de funcionarios públicos en cargos clave a nivel local terminan por estimular y extrapolar imaginarios negativos, discursos de odio y procesos de xenofobia hacia comunidades específicas que no necesariamente serían responsables de las dinámicas de inseguridad y violencia que se registran en las ciudades del país”.

El proyecto agrega que debido a este tipo de fenómenos en línea y declaraciones políticas solo termina aumentando los operativos policiales contra la población migrante “cuando su participación porcentual en la totalidad de los delitos que ocurren en las ciudades es muy bajo”.

Julio Daly, codirector del Barómetro de Xenofobia, afirmó: “Es importante que los mensajes de integración surjan cuando aumentan los mensajes de xenofobia. Esto ayuda a mitigar el surgimiento del discurso de odio contra los migrantes. Sin embargo, los mensajes de integración deben estar centrados en los beneficios mismos de la integración y no en señalamientos que generan polarización”.

Un hecho innegable en la actualidad el impacto de las redes en la realidad. Se quiera o no, lo que dijo Claudia López parece irresponsable a la luz del panorama internacional reciente. Dos ejemplos hay aquí para demostrar lo anterior, uno académico, y otro que ocurrió recientemente. El primero es un estudio publicado por Karsten Müller y Carlo Schwarz, de la Universidad de Warwick, en el que aseguran que la relación entre el odio en internet y el crimen real es estrecho. “Nuestros hallazgos sugieren que las redes sociales no solo se han convertido en un terreno fértil para la difusión de ideas odiosas, sino que también motivan acciones en la vida real. Al combinar datos locales detallados sobre el uso de Facebook con contenido generado por el usuario, podemos arrojar luz sobre el vínculo entre las publicaciones en línea y los incidentes contra los refugiados en Alemania”, afirman los investigadores.

El otro gran ejemplo del poder de las redes es el asalto al capitolio de Estados Unidos, el pasado 6 de enero, cuando cientos de simpatizantes de Donald Trump entraron en la estructura hasta que fueron expulsados por la policía y el ejército. El evento abrió debates importantes y útiles a la hora de volvernos partícipes en la construcción de nuestra democracia. El poder de las compañías como Twitter y Facebook, la violencia y el odio en redes, y la libertad de expresión son temas que se pueden extrapolar a cualquier país. Hasta hoy se ven las consecuencias de ese puente entre internet y el mundo físico que culminó con la suspensión total de la cuenta del expresidente de Estados Unidos.

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