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28 Oct 2020 - 4:12 p. m.

Francia y Alemania endurecen restricciones por segunda ola de COVID-19 en Europa

En Francia el temor es la saturación de las unidades de cuidados intensivos, donde ya están ocupadas más de la mitad de las 5.800 camas disponibles, en un país con un récord promedio de 50.000 contagios diarios.
En Francia, dos terceras partes de su población ya está bajo toque de queda nocturno
En Francia, dos terceras partes de su población ya está bajo toque de queda nocturno
Foto: Pixabay

El acelerado avance de la pandemia de COVID-19 en Europa llevará a Francia y a Alemania a anunciar este miércoles un endurecimiento de sus medidas sanitarias, siguiendo el ejemplo de otros países como Italia, donde crece el malestar ante restricciones cada vez más contundentes.

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En Francia, donde dos terceras partes de su población ya está bajo toque de queda nocturno, el presidente Emmanuel Macron dará a conocer nuevas medidas que se anuncian “impopulares”, según un consejero ministerial, como un eventual reconfinamiento. Serán decisiones “difíciles”, admite el gobierno, aunque el reconfinamiento sería menos estricto que el de la primera ola, pues las escuelas y servicios públicos seguirían abiertos.

El temor es ante todo la saturación de las unidades de cuidados intensivos, donde ya están ocupadas más de la mitad de las 5.800 camas disponibles, en un país con un récord promedio de 50.000 contagios diarios, que ya superó los 35.000 muertos y el millón de casos de COVID-19.

El dilema sigue presente. El reconfinamiento es una “medida drástica” indispensable porque el virus “está fuera de control”, dijo el infectólogo francés, Gilles Pialoux. Desde el empresariado se advierte que si esa medida se aplica totalmente “hundirá la economía”.

Alemania

Las nuevas infecciones alcanzaron un récord cercano a 15.000 casos. “Debemos tomar decisiones rápidas y firmes para romper esta segunda ola de contaminación”, dijo el vicecanciller alemán Olaf Scholz.

Alemania anunció el cierre de restaurantes, instituciones culturales y el sector de ocio a partir del lunes, en un nuevo esfuerzo para intentar frenar la segunda ola del coronavirus.

Las restricciones durarán hasta final de mes. Las reuniones solo podrán ser de un máximo de 10 personas de dos hogares distintos. Las escuelas y comercios podrán sin embargo permanecer abiertos, explicó la canciller, Angela Merkel, tras una reunión con los dirigentes de 16 Estados regionales. Todas las competiciones deportivas profesionales se celebrarán a puerta cerrada, mientras que las de aficionados quedan prohibidas.

Para paliar el choque económico para los sectores afectados, el gobierno destinará hasta 10.000 millones de euros (unos 11.750 millones de dólares).

Cansados de la pandemia

En Italia, miles de personas salieron a la calle el lunes por la noche, con violentos incidentes en Milán y Turín, las dos grandes ciudades del norte de este país, golpeadas por la crisis sanitaria en la primera ola de la pandemia. En varios puntos del país, los italianos protestan por la nuevas medidas del Gobierno para frenar los contagios. Los más afectados: Trabajadores de gimnasios, polideportivos, escuelas de danza, restaurantes y del sector cultural.

El gobierno italiano impuso un toque de queda en varias zonas importantes, con cierre de bares y restaurantes a las 18H00 y el cierre total de gimnasios, cines y salas de conciertos.

En España, exhaustos tras haber luchado contra el coronavirus durante más de seis meses, la gran mayoría de los médicos españoles de servicio público iniciaron el martes una huelga nacional, la primera en 25 años, para reclamar más reconocimiento.

El panorama a nivel mundial

En todo el mundo, el COVID-19 ha causado casi 1,2 millones de muertes en más de 43,5 millones de casos registrados. Estados Unidos sigue siendo el país más afectado, con más de 225.000 muertos de casi nueve millones de casos.

Pero a una semana de las elecciones estadounidenses, el presidente Donald Trump dijo el martes que estaba cansado de ver la campaña dominada por la pandemia, de la que su oponente Joe Biden hizo su principal ventaja al denunciar la gestión del presidente. “¡Covid, covid, covid, covid! Los medios ‘Fake News’ no tienen más que esta palabra en la boca”, lanzó en una reunión en West Salem, Wisconsin.

Paciencia

Como en todo el mundo, el temor es frenar aún más la recuperación económica, ya de por sí difícil. Las principales bolsas europeas abrieron el miércoles con fuertes bajas en torno al 3%, en medio de crecientes temores por el impacto de la segunda ola de coronavirus en el Viejo Continente.

A diferencia de Europa, los comerciantes de Melbourne, en el sur de Australia, sintieron un enorme alivio este miércoles cuando las tiendas y los restaurantes pudieron reabrir después de más de tres meses de cierre.

En América Latina, donde el coronavirus azota con dureza, la situación es también complicada en varios países, como Argentina, sumida en una crisis de grandes proporciones.

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Mientras tanto, todo el mundo está a la espera de la vacuna y la carrera científica por lograr la primera se acelera. Rusia ya pidió a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la “precalificación” de su vacuna, prometiendo que será “accesible a todos en un periodo más corto que los convencionales”.

El laboratorio Pfizer, que tiene previsto solicitar una autorización para una vacuna antes de finales de noviembre en Estados Unidos, pidió el martes “paciencia” después de haber indicado que los resultados esperados esta semana aún no estaban listos.

Por su parte, los laboratorios Sanofi y GSK anunciaron el miércoles que pondrán 200 millones de dosis de vacuna a disposición del programa internacional lanzado por la OMS y cuyo objetivo es ayudar a garantizar un acceso equitativo a las futuras vacunas contra el COVID-19.

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