Desde que Hamás asumió el poder en la Franja de Gaza en junio del 2007, esa zona se mantiene bloqueada. Desde marzo la región está consumida por la pobreza, así lo reportaron varias organizaciones humanitarias, entre ellas Amnistía Internacional.
La crisis se intensificó cuando los palestinos empezaron a lanzar cohetes al sur de Israel, esos hechos incrementaron el bloqueo interrumpiendo el tránsito de combustibles y productos básicos de supervivencia.
El sistema sanitario es uno de los problemas que más afectan a los habitantes, el desmoronamiento de los servicios públicos tienen a la zona en caos total. Los hospitales son los más afectados con esa situación, los cortes de luz hacen que los centros médicos frenen sus operaciones 18 horas al día por la falta de combustible.
La escasez en el suministro de gasolina hace que la crisis se incremente a diario, la gente no puede ir al médico, no hay transporte, no hay productos de consumo habitual como ropa, bebidas, etc.
Este año se han arrojado al Mediterráneo más de 15 mil millones de litros de agua residual no tratada, pues sin electricidad no funcionan las plantas que hacen el tratamiento del líquido. Esto ha conllevado a que una buena parte de la vida marítima en esa parte del océano muera por la contaminación que genera el arrojamiento del agua en descomposición.
Desde el 2002 las autoridades de Israel han matado a cerca de 1.000 menores palestinos y las fuerzas de seguridad de Palestina han cobrado la vida de 123 pequeños israelíes.
Con el bloqueo de la Franja de Gaza se han cerrado 3.500 fábricas de las 3.900 que había en la zona.