Si la comunidad internacional no está atenta es “muy probable” que se produzca otra intervención militar de Rusia, dijo el viceprimer ministro de Georgia, Giorgi Baramidze.
Rusia puede continuar su “agresión”, porque no ha alcanzado la meta que se propuso, que es, en su opinión, el cambio del Gobierno de Georgia en su conjunto.
Rusia y Georgia se enfrentaron en agosto por las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia, conflicto al que puso fin una resolución de paz de la Unión Europea (UE) a instancias del presidente francés, Nicolás Sarkozy.
El político georgiano reconoció las “múltiples complicaciones” a las que va a tener que enfrentarse su país, ya que consideró que no será fácil “obligar” a Rusia a que retire sus tropas de Georgia.
“Va a hacer falta un trabajo intenso y común con Europa para solucionar el conflicto. Somos realistas y sabemos el potencial con el que cuenta Rusia”, aseguró Baramidze.
El viceprimer ministro de Georgia mostró su confianza en que la Unión Europea y Estados Unidos sepan defender los principios “sobre los que se asienta el mundo civilizado”.
Baramidze asiste en Valencia a la 54 Asamblea Parlamentaria de la OTAN junto con el presidente de ese país, Mijaíl Saakashvili.
El viceprimer ministro afirmó que la presencia de observadores europeos en la región “reduce la posibilidad de una continuidad de una agresión militar” y, por ello, hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que esa misión civil sea “más amplia” , y no tenga un papel de mero observador.
El Gobierno georgiano desea, dijo, establecer buenas relaciones con Rusia, pero Baradmize precisó que para ello el país vecino deberá “respetar la soberanía y la integridad territorial” de Georgia.
El Gobierno de su país, dijo, está preparado para un diálogo constructivo con sus vecinos y estudia los mecanismos que podrían contribuir a solucionar el problema de las regiones separatistas de Osetia del Sur y Abjasia.
Quiere, concluyó, ofrecer una mayor autonomía a esas regiones, cuya independencia sólo reconocen Rusia y Nicaragua, y, para ello, profundiza en el conocimiento de los modelos territoriales de países como España e Italia.