Publicidad

¿Golpe de Estado en Burkina Faso? Esto es lo que se sabe hasta ahora

El presidente de Burkina Faso, Roch Kaboré, fue detenido el lunes y recluido en un cuartel de Uagadugú, un día después de que se produjeran motines en varios campos militares del país, asolado por la violencia yihadista.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
24 de enero de 2022 - 11:07 a. m.
Un hombre cruza barricadas en llamas en las avenidas centrales de Uagadugú, donde un grupo de jóvenes manifestantes que apoyaban el papel del ejército protestaron contra el presidente Marc Christian Kabore el 23 de enero de 2022.
Un hombre cruza barricadas en llamas en las avenidas centrales de Uagadugú, donde un grupo de jóvenes manifestantes que apoyaban el papel del ejército protestaron contra el presidente Marc Christian Kabore el 23 de enero de 2022.
Foto: AFP - OLYMPIA DE MAISMONT
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

El presidente de Burkina Faso, Roch Kaboré, fue detenido por los militares en un aparente golpe de Estado, confirmó hoy a Efe un alto mando del Ejército de este país de África occidental. “Lo detuvieron en su domicilio y lo llevaron a un cuartel” en la capital burkinesa, Uagadugú, afirmó esa fuente, que pidió el anonimato.

La detención ocurrió tras la jornada de tensión que vivió este domingo Burkina Faso, donde se registraron disparos en varios cuarteles militares en un supuesto motín para exigir mejoras en las Fuerzas Armadas.

👀🌎📄 ¿Ya te enteraste de las últimas noticias en el mundo? Te invitamos a verlas en El Espectador.

Según la citada fuente, las autoridades mantuvieron durante la pasada noche, cuando se escucharon tiroteos cerca de la residencia presidencial, unas negociaciones con los amotinados que parecen haber fracasado. Soldados han tomado posiciones ante la sede la televisión estatal RTB y se espera que los sublevados hagan una declaración a lo largo del día para revelar sus intenciones, informaron medios locales.

El arresto también tuvo lugar después de que la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) expresara en un comunicado la pasada medianoche su preocupación por el motín del domingo, pidiera “calma” e instara a los militares a favorecer “el diálogo con las autoridades”. El comunicado se publicó después de que el Gobierno burkinés impusiera ayer un toque de queda nocturno tras el motín.

El Gobierno de Kaboré, presidente de Burkina Faso desde finales de 2015, buscó así mantener el control de la situación en el país, después de un día que comenzó con temores de asonada a raíz de los disparos escuchados de madrugada en varios cuarteles del Ejército.

Le puede interesar: EE.UU. reduce el personal de su embajada en Ucrania y recomienda dejar el país

El Ejecutivo desmintió este domingo que se tratara de un intento de golpe de Estado y, en una entrevista en televisión, el ministro de Defensa, general Aimé Barthélémy Simporé, aseguró que “ninguna institución pública” se había visto “perturbada”.

Si bien las razones de los disparos no se confirmaron oficialmente, medios locales indicaron que se trató de un motín para exigir mejoras al Gobierno, entre ellas más medios para luchar contra el terrorismo yihadista (del que habitualmente son blanco las tropas burkinesas), y la dimisión de altos cargos militares y de inteligencia.

Uno de los centros afectados es un campamento que alberga prisioneros militares detenidos por un intento de golpe de Estado en 2015, entre los que destaca Gilbert Diendéré (uno de los hombres fuertes del expresidente Blaise Compaoré).

Durante el día, hubo concentraciones populares en apoyo al Ejército en la capital, Uagadugú, entre otros incidentes. También se quemó una sede del partido gobernante, el Movimiento del Pueblo para el Progreso (MPP).

Le puede interesar: Disturbios en Bélgica por restricciones para controlar la pandemia

Este mismo mes ya había habido en Burkina Faso quince detenciones (diez soldados y cinco civiles) en relación con una supuesta intentona golpista.

El pasado sábado, el país vivió una nueva jornada de manifestaciones no autorizadas, convocadas por grupos de la sociedad civil para expresar el gran descontento social por la inseguridad generada por la violencia yihadista y la falta de resultados del Gobierno a la hora de atajar ese problema.

Los ataques yihadistas en Burkina Faso suelen atribuirse a grupos afiliados a la red terrorista Al Qaeda y a la organización Estado Islámico (EI), especialmente en la región norteña del Sahel, pero se ha expandido a regiones vecinas y, desde 2018, al este del país. La inseguridad ha ocasionado que el número de desplazados internos ascienda a algo más de 1,5 millones, según datos del Gobierno burkinés.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.