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El viernes pasado en Daytona Beach, un hombre llamó al 911 para reportar al agresor sexual de su hijo de tan solo 11 años.
El hombre aseguró que Raymond Frolander, de 18 años, había abusado sexualmente de su hijo y que este joven era cercano a la familia. También relató que una vez entró a la casa se dio cuenta de que algo andaba mal luego de que Frolander se pusiera nervioso y de inmediato se le cayeran los pantalones y quedaran al descubierto sus genitales.
El padre del menor aseguró que lo había golpeado hasta que el joven agresor quedó "quieto e inconsciente". Por estas acciones la policía no ha levantado cargos contra el padre y por el contrario cuando la cadena de televisión CFN 13 le preguntó al jefe de la policía de Daytona Beach, Michael Chitwood, si tenía algún problema con la reacción violenta del padre, Chitwood respondió: "No, como jefe de policía, y no como padre".
Cuando el operador que atendió la llamada le pregunto al hombre si había golpeado con algún objeto al agresor, de inmediato respondió “Con mi puño y mi pie”, seguido a esto explicó que Frolander se encontraba tendido en el piso cubierto de sangre, que se encontraba inconsciente pero que aún respiraba.
Una vez llegó la policía, encontraron al joven en el piso y sangrando por la boca por lo que de inmediato acudieron a llevarlo a un centro hospitalario.
El menor les dijo a las autoridades del condado que Fronlander le había practicado sexo oral y que le había ordenado que lo acariciara. Según el documento de declaración jurada, la víctima era abusada desde hace varios años.
El acusado se declaró culpable ante la policía y se encuentra recluido en la cárcel de Volusia County para responder por el delito de agresión sexual contra un menor.