Un hombre que trabajaba en construcción en Malasia logró sobrevivir luego de un incidente en el que se vio comprometido uno de sus ojos. El trabajador de 30 años, que no fue identificado por los medios asiáticos, accidentalmente se disparó con una pistola de clavos en el órgano ocular, debido a que no portaba en el momento las gafas reglamentarias de protección.
Quizá le pueda interesar: Erupción en Islandia: se calmó actividad del volcán
¿Cómo el clavo le atravesó el ojo?
El clavo, con un tamaño de 3 cm, se insertó en esa parte de su cuerpo cuando el hombre revisaba la máquina, después de que se percatara que no funcionaba. Apuntó la pistola hacia su frente tratando de encontrar el problema de su avería, con tan mala fortuna que el proyectil salió disparado directamente hacia su ojo, el cual pudo haber perdido, sin embargo, los médicos han calificado el hecho como “milagroso”.
El obrero fue trasladado al Hospital Sultanah Bahiyah de Alor Setar, ciudad ubicada la occidente de Malasia, y al llegar al centro médico presentaba un fuerte dolor de cabeza, hinchazón y hemorragia en la zona afectada. El personal médico, de inmediato le suministró “una vacuna contra el tétanos, antibióticos mediante goteo y medicamentos anticonvulsivos”, según los medios de la región.
“Los médicos encontraron un sangrado extenso debajo de la superficie y en la cámara frontal del ojo y tampoco podía ver la luz con el ojo izquierdo. Las radiografías y las tomografías computarizadas de su cráneo mostraron que el clavo había penetrado el lóbulo frontal del cerebro, un área vital para el movimiento y el lenguaje. Tras esto una hemorragia que se extendió a las regiones cerebrales vecinas”, afirmó el medio español Diario de Sevilla.
También podría interesarle: Ataque hutí contra un navío estadounidense eleva tensión en el mar Rojo
El parte médico del hombre que se atravesó el ojo con un clavo
El hombre permaneció durante cinco días en cuidados intensivos antes de ser dado de alta y hasta ese momento no podía cerrar el ojo izquierdo ni ver luz por allí. Los médicos quedaron sorprendidos al ver que no alcanzó su globo ocular izquierdo por milímetros, aunque penetró en la sección frontal de su cerebro, fracturándole la cuenca del ojo y aseguraron que tuvo mucha suerte de no haber sufrido daños en los nervios ni haber perdido el ojo.
Así mismo los médicos recomendaron que es un caso que fácilmente se pudo evitar si se hubiesen usado las gafas de protección, que se le exigen a los trabajadores precisamente para impedir que se presenten estos accidentes.
Puede leer también: La élite mundial evalúa en Davos los riesgos del regreso de Donald Trump