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28 Oct 2008 - 9:58 p. m.

John McCain y su ejército de plomeros

Tito, un constructor colombiano, es la carta republicana para captar el voto hispano.

Vanessa de la Torre/ Washington

Tito Arturo Muñoz, un payanés de 47 años que llegó hace 30 a Estados Unidos, se convirtió en la nueva carta de los republicanos para captar el voto hispano y de la clase media trabajadora, que tanto necesitan para ganarse la Casa Blanca la otra semana. El domingo en la noche a Tito lo despertó una llamada inesperada: “Me llamaron tarde para proponerme que estuviera detrás de Sarah Palin durante su discurso en Leesburg, Virginia”, le contó a El Espectador. “Imagínese mi susto, alguien como yo estar allá arriba presentando a esa señora”, describió emocionado.

“Esta será la primera vez que vote. No había querido hacerme ciudadano estadounidense porque para uno es importante ser colombiano, pero pensé que ya era hora de hacer valer mi voto”, afirmó. El sábado en la tarde, durante el discurso de John McCain en Woodbridge, otra ciudad de Virginia, Tito se robó el show. Llevaba puesto el típico overol amarillo de obrero y en su casco un letrero resaltaba: “Trabajador de construcción con McCain”.

Acababa de bajar la marea del fenómeno “Joe, el plomero”, un trabajador de clase media que se volvió el plato fuerte de la prensa luego de que cuestionara a Barack Obama y su plan de impuestos que, según  él, “afectaría los intereses de los trabajadores humildes”. Ahora era el colombiano el que se robaba todas las miradas.

“Yo no quería darme mucho bombo porque mi idea era simplemente apoyar al candidato”, le explicó a El Espectador. Pero ni su pinta ni su entusiasmo pasaron desapercibidos. Representantes de la campaña de McCain se le acercaron y le propusieron que se ubicara justo detrás del republicano. Sus aplausos, sonrisas y gritos de apoyo sobresalieron y llamaron la atención de los cazatalentos de la política.

Cuando terminó el discurso de McCain, Tito, con pasaporte gringo en mano para comprobar su legalidad, se acercó a los periodistas para cuestionarlos por las múltiples críticas que la prensa le ha hecho a “Joe, el plomero” tras sus opiniones públicas contra Obama. Surgieron, entonces, reportajes con su nombre y la campaña de McCain lo puso en la mira.  El resultado fue su protagonismo junto a Sarah Palin.

Durante su corta intervención, el colombiano habló con entusiasmo: “Este país me ha dado mucho pero yo no le he dado mucho más que mi trabajo. Hoy es hora de que haga lo que me corresponde, hablarles a ustedes por lo que necesitamos, hablarles por la libertad”, dijo. La candidata vicepresidencial le agradeció su respaldo y resaltó que trabajará por personas como él, “un hombre de origen humilde que ha construido su sueño americano y tiene hoy una pequeña empresa”.

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