Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

La guerra de los otros

Cerca de 1.900 ciudadanos de Francia e Inglaterra, principalmente, se han integrado a las diferentes facciones que pelean contra el régimen de Bashar al Asad. Preocupación en varios gobiernos por auge del extremismo islámico.

Sophie Wall

17 de mayo de 2014 - 09:00 p. m.
Las autoridades europeas han endurecido los controles para evitar el éxodo de sus ciudadanos a Siria./ AFP
PUBLICIDAD

Desde hace unos meses comenzaron a circular reportes de jóvenes europeos que huían de sus casas en lugares como Inglaterra o Francia. La mayoría hombres, musulmanes, que hacen parte de una ola de extranjeros que llegaron a Siria para integrarse a la sangrienta guerra civil que ha destrozado este país. Generalmente, los combatientes se integran del lado de los rebeldes que buscan derrocar el régimen de Bashar al Asad; algunos llegan con deseos de integrarse a la causa yihadista, que en medio del conflicto, ha sido capitalizada por varios bandos de extremistas islámicos.

Se estima que desde el principio de la guerra en 2011 cerca de 1.900 europeos han llegado a Siria. De esos, algunos habrían muerto, otro tanto habría regresado a sus casas después de luchar en la guerra y algunos continúan en el frente de batalla, según cifras del Centro Internacional de Radicalización en Londres (ICSR, por sus siglas en inglés). La mayor cantidad de luchadores europeos provienen de Francia: el ICSR estima que aproximadamente 412 franceses han ido al país árabe. Otros combatientes occidentales provienen de Inglaterra, Alemania, Bélgica y Holanda.

El ICSR es una organización independiente que comenzó a seguirles el rastro a los mercenarios europeos principalmente a través de las redes sociales. Un portavoz del centro asegura que “esta es la guerra más cubierta en toda la historia desde estas plataformas” y añade que buena parte de los combatientes anuncian sus viajes a Siria y reportan sus progresos en internet. Hay incluso sitios, como ask.fm, en donde se puede consultar información de cómo es el frente de batalla o datos como la ración de comida diaria recomendada. La información recopilada por esta organización ha logrado revelar un panorama que, aunque difuso, ha despertado preocupación. Legisladores ingleses se han apoyado en la información del ICSR para entender el flujo de luchadores entre Inglaterra y Siria.

Read more!

Las cifras del centro revelan un aumento significativo en el número de europeos en Siria en comparación con el año pasado, cuando la misma organización estimó que había un máximo de 590 europeos en ese país. Aunque no resulta claro cuáles son las causas de la explosión súbita de viajes a Siria, las cifras actuales revelan una tendencia preocupante: la radicalización de los musulmanes jóvenes de occidente. Cada vez más, los recién llegados no se unen a los rebeldes sirios, grupos como el Ejército de Liberación de Siria, sino con organizaciones de extremistas islámicas que han florecido durante la lucha.

El último año del conflicto ha visto el surgimiento de varios grupos extremistas que han tornado esta guerra, de entrada compleja por sus implicaciones sociales, en una confrontación religiosa en la que diferentes grupos del Islam defienden sus creencias con las armas. En este contexto, organizaciones chiítas como Hezbolá y sunitas como el Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS) han empezado a reclutar fervientes musulmanes extranjeros a través de internet con material como videos que muestran el combate en el frente de batalla, además de arengas a emprender una lucha santa.

“He hablado con personas que han estado en Siria y dicen que vieron videos en YouTube de muchachos agitando pistolas y pensaron que este lugar parecía emocionante. Incluso uno dijo que creyó que sería como los videojuegos de guerra que jugaba. Obviamente, no es como un videojuego”, le dijo Andrea Bradbury, de la policía de Lancashire, en el noreste de Inglaterra, al diario inglés The Guardian al hablar de cuál es la atracción que sienten los jóvenes por el conflicto sirio.

Read more!

Irónicamente, muchos de los extranjeros que viajan para ayudar a los ciudadanos y liberar el país de lo que consideran es un régimen autoritario, acaban haciendo lo opuesto. De acuerdo con Shiraz Maher, del ICSR, “la idea de que se va a Siria para defender a las personas no sucede en realidad: se está peleando con otros grupos rebeldes”. Según un reporte de Syria Direct, organización sin ánimo de lucro que monitorea el conflicto, algunos combatientes sirios, como Hani Halal, incluso consideran que los extranjeros son “intrusos en nuestra sociedad y han sido más eficientes luchando contra nosotros que contra el régimen”. Y añade que: “Viendo el comportamiento de ISIS (una de las organizaciones extremistas), mucha gente teme ahora a los combatientes de otros países”.

La inserción del extremismo islámico en el conflicto sirio ha sido uno de los puntos más delicados a la hora de discutir el apoyo internacional a los rebeldes opositores al régimen de Al Asad. En últimas, el temor de la comunidad internacional, países como Estados Unidos o Francia, es la ausencia de garantías de quiénes van a hacer uso de las armas y los recursos que podrían inyectar en una guerra que, al menos hasta hace poco, parecía no tener un claro ganador en el campo de batalla.

Esta semana, varios altos funcionarios del gobierno iraní, el aliado regional más importante de Bashar Al Asad, dieron una serie de declaraciones en las que el mensaje claro fue: “Ganamos la guerra en Siria”. Por ejemplo, Alaeddin Borujerdi, presidente del comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, dijo “el régimen permanecerá. Los estadounidenses perdieron”.

Al mismo tiempo que dio un parte de victoria del régimen sirio (un pronunciamiento ciertamente difícil de validar a primera vista), Borujerdi expresó su preocupación por el auge del extremismo, pues, según el funcionario, este es un riesgo de seguridad para el pueblo sirio y para los europeos, pues en algún momento los jóvenes que han salido del continente para ir a combatir en la guerra regresarán a sus países de origen: “Nos preocupa el futuro de la seguridad en Europa”, dijo el legislador.

No ad for you

Aunque se cree que los combatientes europeos son principalmente hombres musulmanes, reportes recientes revelan que Siria también está atrayendo a jóvenes musulmanas. Samra Kesinovic, 16 años, y Sabina Selimovic, 15 años, dejaron sus hogares familiares en Viena, Austria, el 10 de abril de este año. Poco después imágenes de las chicas empuñando pistolas aparecieron en Facebook, junto con mensajes declarando su dedicación a la guerra santa, según Interpol. Aunque hay dudas acerca de la autenticidad de estas publicaciones, la policía austríaca cree que las jóvenes se casaron en el país árabe. Este caso no es el único de su tipo: en febrero, en Francia, una joven de 14 años fue interceptada por la Policía poco antes de que abordara un vuelo a Estambul, después de que haber enviado un mensaje a sus padres declarando sus intenciones de ir a Siria. El mes pasado, el ICSR reportó que cuatro inglesas habían ido a Siria, supuestamente para casarse con rebeldes.

Como respuesta al éxodo a Siria, varios países de Europa están intentando parar el flujo. Hay preocupación en los gobiernos europeos por la posibilidad de que los combatientes vuelvan a sus países de origen y se conviertan en una amenaza de seguridad, con una mezcla peligrosa de experiencia militar y un deseo de difundir el extremismo islámico. En abril, la policía y las fuerzas antiterroristas del Reino Unido lanzaron una nueva campaña bajo del eslogan “Prevenir tragedias: empezando la conversación acerca de Siria”. La iniciativa está dirigida a las madres, esposas y hermanas de los jóvenes musulmanes que tienen ganas de ir a Siria, aunque muchos expertos han criticado la táctica pues subrayan que frecuentemente la familia no tiene idea alguna acerca de las acciones de sus familiares.

No ad for you

En París, el gobierno francés anunció en abril su intención de intensificar la vigilancia por internet e introducir una campaña, parecida a la implementada en Inglaterra, para los padres preocupados por el comportamiento de sus hijos. Junto con estas medidas preventivas, las autoridades francesas revelaron un plan para reintroducir la prohibición a volar para menores que no cuenten con una autorización de sus papás, así como mejorar la vigilancia en las fronteras y la comunicación con el gobierno de Turquía, punto de entrada para muchos europeos en tránsito hacia Siria.

Estas medidas severas fueron reveladas luego del regreso de cuatro periodistas franceses secuestrados en Siria, Nicolas Hénin, Pierre Torres, Edouard Elias y Didier François. Éstos aseguraron que algunos de sus captores hablaban francés naturalmente, como si fuera su lengua materna.

Por Sophie Wall

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.