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John F. Kennedy Jr. -John John- reunía todos los atributos para ocupar el primer puesto en eso que se ha dado en llamar la realeza de Estados Unidos. Hijo menor del presidente John Fitzgerald Kennedy y Jacqueline Kennedy, apuesto, carismático, emprendedor, de éxito... Esa era la imagen que mostraban los medios de comunicación y que encandilaba al público. Una imagen muy alejada de la que tenía de él quien fuera su asistente personal durante cinco años, Rose Marie Terenzio, tal y como se puede comprobar en su libro de memorias, Fairy tale interrupted (algo así como Adiós al cuento de hadas), publicado hace un mes. En él se narra cómo se fraguó la amistad y matrimonio de John John con Carolyn Bessette.
Terenzio presenta a un Kennedy Jr. protector y paciente, pero, en ocasiones, también impulsivo y hasta 'bobalicón', un retrato que poco tiene que ver con el ícono en el que se ha convertido. No obstante, el libro destila una profunda admiración hacia el personaje y su esfuerzo por fundar la revista George, en cuyo desarrollo, cuenta la asistente, ella colaboró estrechamente. Una fascinación que no oculta en las entrevistas. "Su ingenio y su sentido del humor fueron lo que realmente me ganó", ha reconocido en el programa Good Morning América de la cadena ABC.
Durante el tiempo que trabajó con John John, de 1994 hasta su muerte en un accidente de avioneta en 1999, Terenzio fue testigo de excepción del noviazgo y las tensiones del matrimonio de Kennedy y Bessette, de quien se convirtió en paño de lágrimas. "Muchas veces ella creía que yo era la única persona que podía entender cómo se sentía", cuenta en el libro.
La ayudante del marido pronto se convirtió en la confidente de la esposa. Terenzio revela con jugosos ejemplos cómo Bessette no llevaba nada bien la dedicación de Kennedy Jr. a su revista -"la insensibilidad de John era algo que Carolyn le reprochaba a menudo durante sus peleas"- y el desmesurado interés mediático por la pareja. "Cuanto más mezquinas eran las historias que difundía la prensa, más se refugiaba en sí misma", escribe. Y eso fue lo que comenzó a resquebrajar un matrimonio aparentemente idílico.
Terenzio relata cómo convenció a su jefe de que invitara a Bessette, que a la sazón era su novia, a la presentación de su revista, o cómo consiguió, a petición de John John, que ésta accediera a acudir a la boda de su primo, Rory Kennedy. Un viaje que resultó fatal, ya que en el vuelo se produjo el accidente en el que ambos perdieron la vida.
La muerte de Kennedy Jr., que nunca creyó en la maldición de su familia, según su asistente, supuso un gran revés personal y emocional para ella. En varias entrevistas ha asegurado que se refugió en las palabras que este solía repetir: "Nada es nunca tan bueno o tan malo como parece cuando sucede". Terenzio ahora trata de mantener viva la memoria de su jefe, encargándose de la Fundación Reaching Up, que John John creó en 1989.