El gobierno de Polonia anunció este martes que la presidenta de la Corte Suprema, Malgorzata Gersdorf, pasaba a jubilación. No contaba con que esta mujer, de 65 años, se negara a acatar la orden presidencial.
Resulta que el Presidente, Andrzej Duda, del partido ultraderecihista Partido Ley y Justicia (PiS) busca controlar el aparato judicial para un dominio total de las instituciones del Estado. Tiene bajo su control al Congreso y otros entes pero le faltaba la Corte Suprema.
Para eso promovió una polémica reforma judicial, que entre otras cosas, pasó trece leyes que violan el principio de la supremacía del derecho y permiten a las autoridades controlar el poder judicial.
Una de las normas más polémicas, que comenzó a regir la noche del martes, adelanta la edad de jubilación obligatoria de los jueces del Tribunal Supremo de 70 a 65 años. Esto puede suponer la salida forzosa de 27 de los 72 magistrados antes de que finalice su mandato.
Los conservadores bajaron en cinco años la edad de jubilación de los jueces con el fin de sacar a los magistrados que empezaron su carrera antes de la caída del comunismo.
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Esta medida, que entró en vigor la medianoche del martes 3 de julio, afecta a más de un tercio del total de magistrados en la Corte. Entre ellos, 16 pidieron al presidente prolongar su mandato, 11 no se manifestaron pero podrían intentar mantenerse en sus puestos, invocando su inamovilidad prevista por la ley fundamental, que marca el principio de independencia judicial.
La primera en salir era Malgorzata Gersdorf. El presidente anunció su salida, pero la jueza rechazó la medida: "En relación a mi estatuto de presidenta del Tribunal Supremo, no cambia tras mi conversación con el presidente de la República. Mañana iré a trabajar, porque la Constitución establece mi mandato en seis años (hasta 2020)", indicó Gerdorsf durante una compareciencia ante el parlamento.
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Tras salir de una reunión con el presidente Andrzej Duda, la jueza designó a un juez de la Corte Suprema para reemplazarla "en caso de ausencia", explicó su portavoz.
Según la reforma del gobierno conservador en el poder, un tercio de los jueces polacos deben abandonar inmediatamente sus cargos e ir a la jubilación anticipada.
El conflicto no es solamente interno, sino que opone al gobierno en Varsovia con la Comisión Europea. El gobierno no da muestras de cambiar su propuesta ni suavizar las tensiones a pesar del procedimiento de infracción de urgencia que lanzó el lunes la Comisión Europea.
Los magistrados afectados prevén ingresar a su trabajo en procesión, vistiendo sus togas y acompañando a Gersdorf, este miércoles.