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Aunque Argentina se ha convertido en uno de los países latinoamericanos referentes en materia de derechos LGBTI, las tasas de violencia y de oportunidades laborales para esta comunidad aun preocupan. Según estudios, el 95% de la población travesti, por ejemplo, se encuentra en situación de prostitución, mientras que el 77% dice que preferiría no hacerlo. Y es precisamente el panorama para las mujeres trans el más alarmante. La estigmatización se cuela en todos los ámbitos.
En el país austral se estima que la población trans tiene un promedio de vida de entre 38 y 45 años, lo que quiere decir que mueren jóvenes o enfermas y sólo dos de cada diez de ellas tienen un trabajo formal. La violencia y la persecución de la Policía es uno de los factores que más las afectan. La falta de educación es otra de las constantes, la mayoría de ellas no llega a completar la primaria y el 80% no termina la secundaria.
En medio de este escenario, Diana Zurco, una mujer de 35 años, se ha convertido en el rostro y en la voz de quienes luchan todos los días por derribar los estereotipos contra las mujeres trans y quieren abrirles las puertas laborales. El año pasado, Zurco se graduó del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica, donde cursó sus estudios al mismo tiempo que se sometía al tratamiento de reasignación de sexo y se discutía la Ley de Identidad de Género. Sus pasos de recién egresada la convirtieron inesperadamente en la primera mujer trans de la radio argentina. Hoy es una de las voces de Radio Ciudad.
Una entrevista para contar su historia de vida se convirtió en su boleta de entrada a las ligas mayores. Un día estuvo como panelista en el programa La clase, del Canal de la Ciudad, narrándoles a los televidentes sobre su lucha. Días más tarde presentó un demo y la compañía abrió una convocatoria para contratar una voz femenina para el informativo. Pasó la prueba y se quedó.
Desde los 10 años jugaba a hacer radio. Con una grabadora en su mano se la pasaba imitando diferentes voces. “Ahora siento que me respetan en la radio, siento que tengo la obligación de mostrar que nos podemos preparar, estudiar y estar muy bien capacitadas. El micrófono da poder”, aseguró Zurco al periódico Clarín.
“La naturalización de la comunidad trans es gradual. Yo creo que todavía hay mucho por recorrer. Cuando el Estado te reconoce, ayuda mucho, pero la igualdad de derechos que da la ley a veces te la quita la sociedad. Creo que, en mi caso, la ley parece estar por delante de lo que la gente está dispuesta a tolerar (…) Sí, hay pocas chicas trans que logramos estar integradas, por eso ahora soy nota. Pero existimos. Y somos muchas”, agregó.
Durante su juventud, cuando tenía 18 años, la locutora confiesa que tuvo un momento de crisis y depresión en el que consideró la posibilidad de ejercer la prostitución. “Dije que la sociedad no está preparada, pero los empleadores, tampoco. La gente que da empleo debería abrir la cabeza”, concluye.
(Lea aquí la historia completa en el periódico Clarín)