12 May 2021 - 7:00 p. m.

Las claves de la jornada electoral del sábado y domingo en Chile

Este fin de semana, los chilenos irán a las urnas, para una elección que fue aplazada por la pandemia. Una guía para entender el proceso clave y todo lo que está en juego para este país, que ya logró una estabilización de la segunda ola de coronavirus y sigue siendo ejemplo en vacunación.

Simón Rubiños Cea*

La segunda ola de Covid-19 puso contra las cuerdas a Chile en marzo. Por esta razón se aprobó aplazar las elecciones, que se celebrarían el pasado mes de abril, para este sábado y domingo. En las últimas semanas el país logró bajar el número de contagios diarios en un 16 %, que ha permitido comenzar un desconfinamiento gradual. En este escenario los chilenos irán a la cita en las urnas.

Los resultados son inciertos. No obstante, más como expectativa que certeza, la votación debiera ser consecuente con el plebiscito, pues la gestión del gobierno debiera impactar negativamente la votación de la derecha. Por otra parte, las protestas de 2019 no derrumbaron el neoliberalismo, pero sí la forma de hacer política. Los partidos parecieran ser un paradigma en salida, cuya ilegitimidad les obligó a incorporar independientes y adaptarse al contexto. Para lo que viene, el país que fuera ejemplo neoliberal, tiene la tarea de serlo para un nuevo modelo; sin embargo las expectativas deben ser cautas, más aun con las incertidumbres del proceso.

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Las claves de una jornada clave en Chile

1. ¿Qué se vota?: gobernaciones regionales, alcaldías, concejales, y constituyentes, escogidos de la siguiente manera: Para gobernación, quien logre mayoría y supere el 40% de los votos; sino, las dos candidaturas más votadas van a segunda vuelta. Alcaldías se definen por mayoría simple; y concejales y Constituyentes mediante sistema D’hondt.

2. ¿Cuándo y cómo se vota?: 15 y 16 de mayo –originalmente 10 y 11 de abril–, postergada por los contagios. Una persona puede votar cualquier día, una vez, por una candidatura de cada papeleta. En la primera noche, el organismo electoral sellará urnas y militares custodiarán locales de votación. Conteo será la segunda noche.

3. El sistema D’hondt: sistema proporcional para asignar escaños por listas electorales, basado en divisiones sucesivas del total de votos de cada una por el número de escaños a escoger por distrito – si son 8 puestos, se divide por 1, por 2, y así hasta 8. Estas divisiones se organizan de mayor a menor, donde cada lista tendrá escaños según los puestos que ocupe en el ranking dentro de los cargos a escoger (top 8, según ejemplo), y se reparten según el orden dentro de cada lista. Se ha criticado que el sistema favorece grandes partidos, pero dicha ventaja se diluye al distorsionar la votación para propiciar la representación de fuerzas minoritarias. Sí perjudicaría a independientes fuera de listas, pues favorece a candidatos con menos votos individuales que estén dentro de listas que sumen más votos que las independientes. Además, la dispersión favorecería partidos que van en lista única.

4. Alcances de la convención: 1.373 candidaturas, 1.278 a constituyentes compiten por 138 escaños, y 95 por los 17 reservados para pueblos indígenas. En total, 79 listas disputan 155 escaños. Independientes representan el 62%, pero un tercio va en cupo de partidos, por lo que aquellos fuera de partido son 40%. Al menos 5% de candidaturas son personas con discapacidad, y la convención será paritaria en género. La nueva constitución parte como hoja en blanco, y debe redactarse completa en 9 meses, prorrogables por 3 una única vez. Texto final irá a plebiscito con voto obligatorio. Si se rechaza, continúa la actual.

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5. Las listas que compiten:

· La derecha (Evopoli, Renovación Nacional (RN), Unión Demócrata Independiente (UDI) y Partido Republicano) pactó en lista única, “Vamos por Chile” (14,4% de candidaturas), buscando aprovechar el sistema proporcional.

· La Nueva Mayoría va en la “Lista del Apruebo” (14,2%), agrupando la ex Concertación (Partido por la Democracia (PPD), Partido Socialista (PS), Democracia Cristiana (DC) y Partido Radical (PR)) más el Partido Liberal, Ciudadanos y el Partido Progresista.

· El Frente Amplio va en la lista “Apruebo Dignidad” (13,4%) junto al Frente Regionalista Verde-Social (FRVS) y el Partido Comunista (PC).

· Fuera de listas van el Partido Ecologista-Verde (6%), Partido de los Trabajadores Revolucionarios (4,1%), Unión Patriótica (4,1%) y el Partido Humanista (PH) (0,6%)

· 71 listas e independientes agrupan 554 ciudadanos fuera de partidos. Mientras que la última lista corresponde a pueblos originarios.

6. Candidaturas destacadas: Compiten famosas, políticos y liderazgos sociales, entre otros, se destacan:

· Vamos por Chile: el exsubsecretario de salud, Arturo Zúñiga, de cuestionado desempeño en la pandemia; los ex ministros del Interior, Gonzalo Blumel; de educación, Marcela Cubillos; de agricultura, Antonio Walker; y del deporte, Paulina Kantor; el expresidente de EVOPOLI, Hernán Larraín; el economista Bernardo Fontaine; y la hija del candidato presidencial Mario Desbordes (RN), Francisca.

· En la Oposición, está Beatriz Sánchez, excandidata presidencial del Frente Amplio; los abogados constitucionalistas Jaime Bassa, Fernando Atria y Agustín Squella; el activista Benito Baranda; la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa (PC); los diputados Renato Garín y Hugo Gutiérrez (PC); miembros del gobierno de Bachelet, Felipe Harboe, René Cortázar, Jorge Correa, Mariana Aylwin y Clemente Pérez; y el presidente de la DC, Fuad Chahín.

7. Financiamiento de campañas: se rige bajo Ley de Transparencia, Límite y Control del Gasto Electoral que fija límites según candidaturas y electorado, y permite donaciones, créditos y financiamiento estatal, entre otras. Bajo este esquema, al 19 de abril había USD$16,4 millones en aportes a campañas constituyentes – el 34% de las cuatro elecciones. De estos, el 41% ha sido para Vamos por Chile, 12,6% para la Lista del Apruebo y el 5,9% para Apruebo Dignidad.

8. ¿Qué está en juego?: qué derechos, cuántos artículos, qué queda fuera, y otras interrogantes rondan el proceso. Ante la ilegitimidad de los partidos y la dispersión de la oposición, Chile se juega la oportunidad de emprender un nuevo rumbo, o profundizar el actual. Si bien se deben garantizar los tratados internacionales vigentes, todo lo demás está en disputa. Catalizar las demandas y brindar un marco social que se condiga con las cifras macroeconómicas es esencial para lo que viene. Acá algunos ejes:

· La institucionalidad: Modificar esquema de poderes, parlamento unicameral, refundar fuerzas armadas y ampliar la democracia, se enfrentan con posiciones intermedias como fortalecer atribuciones presidenciales y la participación ciudadana, y las más extremas como recuperar Chile, la familia y la autoridad. Movimientos regionalistas buscarán mayor autonomía y descentralización.

· Derechos y garantías: La brecha fomentada por el estado subsidiario, que tanto polarizó el país, será difícil de cerrar. Así serán también las discusiones sobre cobertura y tipo de derechos, ¿Continuar el rol subsidiario o ser garante? Los DDHH están fuera de discusión, pero educación, salud, pensiones, vivienda, seguridad, justicia, vida digna, neuroderechos – asociados a la tecnología – e incluso para animales, están en discusión, así como la posibilidad de judicializar su vulneración.

· Recursos naturales y medioambiente: Frente al cambio climático, discutir sobre naturaleza, sus derechos y el extractivismo son prioridad. La explotación del cobre, maderas y otros commodities se enfrentan a la continuidad del modelo privado-estatal con regalías, o ser nacionalizados. El lobby y la presión política llevarían a una gradualidad que dependerá de la conformación del bloque Lista del Apruebo – Vamos por Chile, quienes tienen más intereses involucrados. Tema aparte es el agua, ya que actualmente los derechos son privados. Diferentes candidaturas buscan garantizar el acceso universal y eliminar el mercado que existe.

· Género: La redacción paritaria y la fuerza del movimiento feminista en Chile, augura contenidos claros en equidad de género, con énfasis en no discriminación, participación y protección, entre otros. Familia, aborto, y matrimonio despertarán debate según penetren fuerzas conservadoras en la Convención.

9. Proyecciones electorales: El escenario dificulta hacer proyecciones ya que el proceso no es comparable, pero la derecha tendría una ventaja, puesto que el sistema D’hondt puede sobre representarles. Estimaciones la sitúan entre 1/3 a casi 50% de los escaños. Sin embargo, estas proyecciones parecen basarse en esquemas de votación conservadores, tal como se hizo con el plebiscito y que indicaban una ventaja más estrecha del Apruebo, y no el 78% que logró. Es de esperar que la derecha esté sobre representada, pero no a tal nivel, sino a lo sumo entre el 20 y el 35%, producto de los errores del gobierno. De hecho, estudios ya aterrizan la ventaja y la ubican en un tercio frágil.

* Analista político chileno

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