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Soy de Medellín. Hace tres años conocí a mi actual pareja, Tom. Al tener juntos un buen tiempo, decidimos viajar a Australia. Una vez mi visa estuvo lista, viajamos. Australia es un país muy diferente, empezando por la comida. Es una de las cosas que más extraño de Colombia. Al principio todo es muy bueno, todo está por conocer. Yo tengo una familia muy numerosa y en realidad no tenemos dinero: somos cinco hijos, dos sobrinos y mi hijo, y al llegar acá creí que sería fácil encontrar un trabajo. Pensé que era fácil, pero busqué, llamé y envié muchas hojas de vida durante cuatro meses. Y no, no era fácil.
Después encontré trabajo, pero limpiando casas. Es como la única oportunidad que tenemos muchos latinos, pero en cuestión de un mes quedé sin empleo otra vez. Ha sido muy difícil estar acá. Estudio inglés una vez a la semana, eso es lo único que me entretiene. La verdad, no me falta nada, gracias a Dios: mi novio paga por mi comida y vivimos en la casa de sus padres (lo que nos ha ayudado mucho), pero igual yo llegué con muchos sueños que no veo que se cumplan.
Todos nos vamos de Colombia esperando una calidad de vida mejor, pero estando aquí me doy cuenta de que en Colombia tuve muchas más oportunidades. ¿De qué sirve estar lejos de mi familia, amigos y mi cultura? Pero no todo es malo: Australia es un país maravilloso que me ha enseñado mucho. Sólo espero pronto me abra las puertas y pueda cambiar no solo mi vida, sino la de mi familia.
* * Tú también puedes enviarnos tu historia de migración.