30 Nov 2021 - 5:52 p. m.

Los yazidíes, la minoría más odiada y perseguida por el Estado Islámico

Un miembro iraquí de la organización yihadista Estado Islámico (EI) fue condenado a cadena perpetua por “genocidio” contra la minoría yazidí por un tribunal alemán. Es la primera sentencia de este tipo en el mundo. ¿Quiénes son los yazidíes y por qué los persiguen?
Por primera vez en el mundo, un tribunal alemán condenó a un hombre por el genocidio contra el pueblo yazidí.  / AFP
Por primera vez en el mundo, un tribunal alemán condenó a un hombre por el genocidio contra el pueblo yazidí. / AFP

Los yazidíes, cuyo “genocidio” en Irak ha sido reconocido este martes por un tribunal alemán, por primera vez, es una pequeña minoría etno-religiosa kurdoparlante que se hizo tristemente célebre en 2014 al revelarse como la más perseguida por los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI).

En agosto de 2014, el EI arrasó con los montes Sinjar ubicados en el noroeste de Irak, multiplicando los abusos contra sus habitantes, los yazidíes. Los yihadistas sometieron a las mujeres a la esclavitud sexual, mataron a centenares de hombres y reclutaron a niños-soldados.

Religión esotérica

El yazidismo, cuyo origen se remonta hasta hace más de 4.000 años en el actual Irán, es una religión monoteísta, no proselitista, la cual no cuenta con ningún libro sagrado y es endogámica.

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Sus fieles, kurdparlantes, dirigen sus rezos hacia el sol y adoran, además de a Dios, a siete ángeles, de los cuales el principal es Melek Taus (“el ángel-pavo real”).

Sus orígenes se encuentran en el mazdeísmo y el culto a Mitra (dios solar) y ha ido incorporando elementos del Islam y del cristianismo. Los niños son bautizados con agua bendita y circuncidados, en tanto los hombres adultos pueden casarse hasta con cuatro mujeres.

Su sitio más sagrado es Lalish, una serie de templos con cúpulas cónicas ubicados en las montañas, a los cuales sus fieles sólo acceden descalzos.

Cuenta con un Alto consejo espiritual integrado por cinco miembros --entre ellos el Príncipe de los yazidíes y el Jeque Baba, su guía espiritual.

El matrimonio entre miembros de diferentes castas (jeques, pirs y murids) está prohibido.

Cifras

En el mundo hay unos 1,5 millones de yazidíes, de los cuales la mayor comunidad, con alrededor de 550.000 miembros, se encontraba hasta 2014 en Irak.

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El EI hizo que 100.000 tomaran el camino del exilio y provocó el desplazamiento de centenares de miles de otros.

Actualmente, parte de la gran diáspora yazidí vive en Alemania, y muchas familias se han trasladado a otros países de Europa o América del Norte.

Entre los yazidíes refugiados en Alemania figura Nadia Murad, exesclava sexual del EI, premio Nobel de la Paz 2018. Junto a la abogada líbano-británica Amal Clooney, Murad realiza campaña ante los organismos internacionales para que los crímenes perpetrados por el EI sean llevados ante la justicia.

Solamente unos pocos miles de yazidíes han regresado a los montes Sinjar.

Genocidios

Sus prácticas, tales como prohibir comer lechuga o utilizar el color azul, son observadas por sus detractores como satánicas.

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Algunos musulmanes consideran al pavo real como una figura demoníaca y califican a los yazidíes como “adoradores del diablo”.

Iraquíes no árabes ni musulmanes, los yazidíes han constituido durante mucho tiempo una de las minorías más vulnerables de este país. Miles de ellos huyeron de las persecuciones bajo el régimen de Sadam Husein (1979-2003).

La Constitución les reconoció en 2005 su derecho a practicar su religión y una cuota electoral.

Los yazidíes afirman haber sobrevivido a un total de 74 “genocidios”. Antes del EI, de acuerdo al Alto consejo espiritual, unos 250.000 yazidíes ya habían sido masacrados desde hace varios siglos.

Martirizados

En agosto de 2014, de acuerdo a la ONU, el EI se lanzó a perpetrar un posible genocidio: según sus autoridades, más de 1.280 yazidíes fueron asesinados, centenares de niños quedaron huérfanos y casi 70 templos fueron destruidos.

Más de 6.400 yazidíes fueron secuestrados y solamente 3.300, mujeres y niños en su mayoría, fueron rescatados o pudieron huir.

Varias decenas de fosas comunes han sido identificadas. Las yazidíes que tuvieron hijos de padres yihadistas debieron abandonarlos, puesto que la comunidad rechaza a todo niño cuyo progenitor no sea yazidí.

En mayo un equipo de investigación especial de la ONU anunció que había obtenido “pruebas claras y concluyentes” de tal genocidio por parte del EI.

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