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Con la Casa Blanca como telón de fondo, en la única entrevista que ha concedido a un medio de comunicación en su nuevo cargo como director de medios hispanos, el colombiano Luis Miranda se ve tranquilo, ecuánime y con la seguridad que transmiten los que han llegado a donde quieren. Pero por dentro es un huracán de ideas y propuestas, un gomoso de la internet y un luchador que se ha hecho a punta de pulso y disciplina.
Luis Miranda fue escogido por el presidente Barack Obama para acercar su administración a los medios hispanos. Un cargo que está siendo institucionalizado por esta administración, que de esta manera reconoce la importancia del voto latino en su triunfo en noviembre pasado.
Conoció a Barack Obama cuando éste era senador por el estado de Illinois. Desde entonces, lo ha admirado y se siente privilegiado de ser parte de su círculo cercano. “Es una persona muy directa”, explica. “La primera vez que lo conocí se acercó a mí de manera amigable: ‘¿Cómo te llamas?’, me preguntó, luego me extendió la mano e intercambiamos algunas palabras”, recuerda el colombiano.
“Es una persona que va al punto, que no espera a que le digan cómo son las cosas. Tiene un sentido muy claro de lo que quiere y eso es lo que me ha impresionado mucho de él”, afirmó Miranda a El Espectador.
El hombre de Obama para América Latina tiene 32 años, dos hijas —de 5 y 3— y una esposa de Estonia a quien adora. Llegó a Miami con su familia cuando tenía cinco años y desde muy joven se involucró en temas relacionados con la comunidad latina. “Mis padres tenían un periódico en Florida, así que siempre estuve muy envuelto con la comunidad”, explicó.
Estudió Ciencia Política y lentamente fue involucrándose con la comunicación. “Las políticas, las ideas y lo que queremos hacer son importantes, pero si no se comunican, no sirven para nada”, agregó.
Al igual que Jon Favreau, el joven de 27 años que le escribe los discursos a Obama, Luis Miranda también salió de las huestes del candidato presidencial demócrata de 2003, John Kerry. Trabajó en su campaña al lado de importantes figuras y posteriormente se involucró con el candidato Dean Howard. Hace cuatro años entró al Comité Nacional Demócrata, desde donde jugó un papel fundamental en la campaña de Obama.
“Trabajamos muy de cerca con la comunidad hispana, definitiva en los resultados finales. Y luego ganamos las elecciones”, relata con emoción y una sonrisa en la cara que parece imborrable. Antes de que su nombramiento se hiciera oficial, Miranda coordinó contactos de periodistas hispanos con el secretario general de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, y la asesora presidencial de energía, Carol Browner.
Hoy tiene claro que está siendo parte de un momento histórico y se siente tan orgulloso como comprometido. “Es un honor poder servirle a la comunidad hispana y a la Casa Blanca, es una gran oportunidad”, sostuvo. Consciente de que sus palabras hacen eco en toda América Latina, prefiere hacerle el quite a la pregunta del millón: ¿Cómo será la política de Barack Obama para Colombia y el resto de la región? “Dejemos que sea él mismo quien lo diga”, concluyó.