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A 14 días de que los mandatarios de la región se den cita en la reunión más importante del hemisferio, la canciller María Ángela Holguín compartió las impresiones y las expectativas de la VI Cumbre de las Américas, que tendrá lugar en Cartagena. Al gobierno de Juan Manuel Santos le correspondió el reto de oficiar como anfitrión del encuentro, por lo que no ha estado exento de momentos incómodos, como la petición del Alba de invitar a Cuba.
La canciller confirma que la logística está dispuesta y que la cooperación ha venido de parte de diversas ciudades del país, e incluso a nivel internacional. Frente al tema de una eventual legalización de las drogas, un asunto que han puesto sobre la mesa algunos líderes centroamericanos, afirma que es “más que bienvenido” y la intención del país es reflejar su disposición para un diálogo enmarcado en el respeto por los demás.
¿Cómo avanza la Cumbre?
Bien. Una cumbre no; son tres. Tenemos cumbre empresarial, cumbre de actores sociales y la cumbre presidencial.
¿Viene el presidente de Ecuador, Rafael Correa?
Ojalá. Lo único que queremos es que venga. Le hemos mandado varias veces el mensaje de que venga.
¿Y el presidente Chávez?
Yo creo que sí. Nos manifestó que quería venir, dependiendo de su salud. Esperamos que pueda hacerlo.
Son tres cumbres. Uno de los temas más preocupantes es el tema logístico. ¿Cómo está el aeropuerto, por ejemplo?
Hemos estado trabajándole bastante tiempo a la logística. Yo creo que el aeropuerto, ahora que usted lo menciona, es lo más sensible de todo. Son muchos aviones con una capacidad de parqueo muy corta. Estamos utilizando a Barranquilla, Medellín, Cali, Bogotá, e inclusive internacionales, como el de Panamá, para que sea posible albergarlos.
En términos de seguridad, ¿hay preocupación de algunos de los países que vienen?
No, yo creo que en cuestión de seguridad lo que han hecho las Fuerzas Armadas y la Policía ha sido importante en las avanzadas. Estas labores llevan bastantes meses y hay mucha tranquilidad en ese sentido.
La gente está escuchando muy a menudo sobre la Cumbre de las Américas de Cartagena. ¿Cómo interpretarla? ¿Cuál es la dimensión de este evento?
Creo que es básicamente un tema de integración, porque hoy en día los países por sí solos no salen a ninguna parte, solos no podemos darle a la población lo que necesita. Tenemos que estar unidos y estos son los momentos en los que uno cree que tener un diálogo abierto, respetuoso y transparente sobre los temas que nos ocupan es la demostración de que podemos contar con una región.
¿Qué le quedará a Colombia de la Cumbre?
El hecho de que seamos nosotros los anfitriones tiene que representar cierta satisfacción para la gente. Que se sepa que es un país de diálogo, un país que coopera, que es respetuoso de los demás.
Uno de los puntos álgidos internacionalmente fue el pedido de los países del Alba de involucrar a Cuba. ¿Cómo involucrarla o cómo no hacerlo? ¿Cómo se manejó el tema?
No es que se haya tratado de convencer a Cuba de no venir porque ellos nunca nos dijeron que hubieran pedido ser invitados. En eso fue muy claro el presidente Raúl Castro. Lo que dijimos desde el principio es que su venida se diera por consenso. No era una decisión del país anfitrión, sino que se trata de una reunión que hacemos cada tres años entre todos. Si hay un país anfitrión es porque en alguna parte se tiene que hacer la Cumbre. Por eso debía haber consenso para su asistencia y no lo encontramos; así se lo explicamos al presidente Castro.
Después de la Cumbre, ¿podría decirse que Colombia se perfila como un líder regional?
Yo creo que el liderazgo se va dando poco a poco y todavía nos falta mucho trecho para poder ser un líder regional.
¿Ya está confirmada la participación de Shakira y Sofía Vergara en la Cumbre?
Sí, las dos.