“Creo que sería inexplicable darle al gobierno la facultad de bloquear páginas web. Internet debe ser un canal libre que promueva la democracia. Cuando Estados Unidos está tratando de convencer a China e Irán, de no censurar la red en sus países, que nosotros pensemos en hacerlo es completamente inaceptable y contradictorio”, dice Terry Lusk, uno de los cerca de dos mil manifestantes que se apostaron en Manhattan el pasado miércoles para protestar por lo que según muchos daría comienzo a la mayor cacería de brujas en la era de la internet.
En un hecho sin precedentes, que le dio la vuelta al mundo, cerca de 70.000 páginas de internet bloquearon sus puertas de acceso para protestar por dos proyectos de ley que buscan cerrarle el paso a la piratería en la red. Miles de personas en Nueva York, San Francisco, Las Vegas, Washington y Seattle se alzaron junto con millones de usuarios de los cuatro portales más populares de Estados Unidos (Google, Wikipedia, Facebook y Twitter), quienes hicieron un llamado global al hundimiento de dichas iniciativas.
Los proyectos de ley en cuestión son Sopa (Stop Piracy Act) y Pipa (Protect IP Act), los cuales cursan respectivamente en Cámara y Senado. El revuelo radica en que de convertirse en leyes permitirían, entre muchas otras cosas, que el gobierno estadounidense por medio de una orden judicial obligue a los motores de búsqueda (Google, Bing, Yahoo, etc.) a retirar todo link o enlace de páginas, blogs y directorios del exterior que sean acusados de mantener, promover o facilitar el intercambio, venta o descarga de material que violen los derechos de autor, so pena de ser llevados a la justicia.
“En Estados Unidos viven un total de 11 millones de artistas que dependen de internet para promover y distribuir su trabajo, interactuar con sus seguidores, conseguir fondos y vender productos. Sin embargo, este modelo está gravemente comprometido por la actividad de portales que se dedican a piratear, contrabandear y vender estos productos de vuelta al mercado estadounidense sin pagar un solo centavo a los autores”, explica Sandra Aistars, vocera de Copyright Alliance, organización que defiende los intereses de la Asociación Americana de Cine Estadounidense, NBC Universal, Time Warner, Viacom, BMI, principales promotores de dichos proyectos de ley.
Para ella, como para el resto de las 350 corporaciones que promueven estas iniciativas, entre las que están gigantes como Pfizer, Ford Motor Company, Revlon, NBA, Macmillan US, Nike, L’Oréal, y un sinnúmero de compañías y sindicatos de operadores de cable y cine, son las cifras sobre la piratería las que los hacen respaldar y promover dichos proyectos.
Según un estudio de Envisional LTD., en el último año en Estados Unidos se vendieron, en total, US$135 billones en material pirateado o de contrabando a través de la internet, en su mayoría proveniente de portales localizados fuera de los Estados Unidos. Esto se traduce en que una cuarta parte de todo el material con derecho de autor en este país se pierde anualmente a mano de los piratas. Según el estudio, son US$17 billones en pérdidas los que sufrió la industria musical en el último año, así como 70.000 puestos de trabajo en los últimos 2 años por esta misma causa.
Sin embargo, para muchos críticos, entre estos el reconocido profesor de derecho constitucional de Harvard University, Laurence H. Tribe, Sopa y Pipa limitan significativamente el intercambio libre de la información, eje central de la internet como tal, violando de paso la primera enmienda de la Constitución. “Permitir que el gobierno ordene el bloqueo de páginas web no es nada distinto a la instauración de un régimen de censura”, dijo en una carta abierta al Congreso el pasado fin de semana.
Al parecer, el llamado de Tribe junto con un sinnúmero de académicos, defensores de los derechos civiles, artistas, entre otros, lograron que durante el día del apagón un total de diez millones de personas firmaran peticiones en línea para evitar que esta legislación siga a adelante. Tan fuerte fue dicha movilización, que gran parte de los congresistas que apoyaban dichos proyectos, entre estos 18 senadores, desistieron de su respaldo, así como tres de sus coautores.
El centro del debate
En la actualidad rige el Digital Millennium Copyright Act (Dmca) que protege todo el material con derechos de autor en los Estados Unidos, bajo la ley vigente la persona afectada tiene que pedir al portal que retire el material no autorizado en disputa. Con los proyectos de ley en curso, son los portales los que tienen la obligación de monitorear toda actividad de sus usuarios que pueda violar derechos de autor, so pena de ser demandados, así como la responsabilidad de bloquear todo acceso a dichas páginas, blogs o directorios una vez le sea ordenado.
Bajo el articulado Sopa y Pipa el gobierno de los Estados Unidos puede ir detrás de cualquier página en el exterior y forzar que los servidores, tarjetas de crédito y anunciantes bloqueen y terminen toda relación comercial con dichas páginas. Si bien los proyectos hablan de ir detrás de portales en el extranjero, cualquier portal en el interior de Estados Unidos que tenga tan sólo un enlace a dichos portales, blogs o directorios será llevado a la justicia como promotor de la piratería.
Bajo este esquema, expertos pronostican que portales como Youtube, Vimeo, Flickr, Wordpress tendrían que cerrar. Pues de convertirse en leyes subir canciones, fotos, videos, clips de películas o programas de televisión a Facebook, Youtube o blogs personales causarían penas judiciales no sólo para el usuario, sino para el portal donde reside la información.
No obstante, lo que más preocupa y lo que más levanta suspicacia es la sección 104 del articulado de Sopa, la cual provee de inmunidad legal a las compañías ISP. Es decir, que los servidores de internet que independientemente bloqueen portales, blogs y directorios que tengan material que viole los derechos de autor no necesitan la autorización del gobierno ni las autoridades para hacerlo.
“Esto es muy grave. Genera un gran conflicto de intereses para una empresa de ISP, como Comcast, que también es dueña de NBC, ya que fácilmente y sin escrutinio alguno podría bloquear portales extranjeros que presenten películas, artistas o productos de sus competidores”, explica Conor Kennedy del Progressive Change Campaign, con sede en Washington. “Si estas leyes pasan, estaríamos permitiendo que las grandes corporaciones puedan de una u otra forma aplacar a su competencia”.
Tal ha sido el alboroto por dicho proyecto, que el Parlamento Europeo aprobó en noviembre pasado, por amplia mayoría, una resolución que busca proteger la integridad de internet y salvaguardarla de acciones unilaterales como las que planean implementar con estos dos proyectos. A su vez, ha surgido una ola de peticiones de ciudadanos de distintas partes de Europa, a través de la oficina de Relaciones Exteriores, para que la Unión Europea condene en un comunicado dichos proyectos de ley.
La presión ha llegado por fin a la Casa Blanca. Si bien el presidente Barack Obama siempre ha estado de acuerdo con la lucha contra la piratería como lo ha demostrado su agenda legislativa del último año, hasta hace una semana no había sido claro en su posición respecto a Sopa y Pipa. Finalmente, en un comunicado, que para muchos responde a la semana de protestas, aseguró que vetaría los dos proyectos de ley justo como están articulados el día de hoy, pues según él reducirán la libre expresión de los estadounidenses, la creación artística y la seguridad en la red.
Por ahora el suspenso se alargará, ya que la votación que estaba prevista para este martes en el Senado fue aplazada por el líder de la mayoría, el senador Harry Reid, quien espera recibir un poco más de interlocución sobre el proyecto para llevarlo a feliz término. Por su parte, Sopa espera tener su votación a finales de febrero en la Cámara de Representantes.
Polémica sobre la piratería informática
Nicolas Sarkozy
Presidente de Francia
“La lucha contra sitios ilegales de descarga directa o streaming, que se fundan sobre la piratería de las obras, constituye una necesidad para la preservación de la diversidad cultural y la renovación de la creación”.
Asociación de Productores de Música de España (Promusicae)
“Consideramos razonable que se haya cerrado Megaupload y que se tomen medidas contra las páginas parásitas que hacen negocio con la propiedad intelectual e impiden que los titulares de los productos culturales reciban compensación”.
Neelie Kroes
Vicepresidenta de la Comisión Europea
“La regulación de internet debe ser efectiva, proporcionada y preservar los beneficios de una red abierta. No necesitamos malas legislaciones como la ley Sopa”.
Javier de la Cueva
Abogado experto en derecho de internet
“Las polémicas leyes Sopa y Pipa son ejemplos de ofensivas legislativas que esconden, no sólo intereses económicos sino el renovado afán político por controlar la red”.
Cierre de Megaupload abre el debate
El debate sobre los alcances de EE.UU. para impedir el libre flujo de información en internet se calentó cuando, mientras el mundo miraba la discusión de las leyes Sopa y Pipa en EE.UU., el FBI cerró Megaupload.com. Este cierre de una página a donde cerca de 50 millones de usuarios llegaban a diario para descargar y subir información, afectó al menos a otros 18 sitios web que dependían de sus servicios. Expertos en derechos de autor consideran extralimitada la actuación de EE.UU., que además detuvo al dueño de la compañía y a tres de sus asesores en Nueva Zelanda. Mientras crece la pelea entre empresas de entretenimiento que apoyan el cierre y usuarios a favor de las descargas gratuitas, expertos dicen que EE.UU. demostró que no necesita aprobar Sopa y Pipa para bloquear la red. El presidente de la Asociación de Internautas de España, Víctor Domínguez, afirma que, aunque la acción busque proteger los derechos de autor, no debe estar por encima “de la libertad de expresión y de la privacidad".