El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, no tiene un plazo para dejar la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde está refugiado desde hace tres semanas, dijo el jueves el canciller brasileño, Celso Amorim, quien además apoyó una salida por la vía del diálogo.
El Gobierno del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha dado garantías de seguridad a Zelaya y ha rechazado categóricamente el golpe de Estado que lo sacó del poder el pasado 28 de junio.
"Nosotros no dimos plazo para él (para que Zelaya abandone la embajada brasileña)", dijo el ministro a la prensa durante la segunda Conferencia de las Comunidades Brasileñas en el Exterior.
Zelaya está en la embajada brasileña en Honduras desde que volvió clandestinamente al país el mes pasado, casi tres meses después de que fue expulsado por militares a la fuerza de Honduras.
El ministro se declaró confiado en un acuerdo entre el presidente de facto, Roberto Micheletti, y Zelaya para poner fin a la crisis desatada tras el derrocamiento, pese al impasse en las negociaciones entre representantes de ambos lados.
"Creo que hubo un avance importante, sólo tener diálogo ya es importante. La información que tenemos es que hubo un acuerdo en un buen número de puntos. Confiamos en que venga esa aprobación porque Honduras necesita de paz", añadió.
El jueves seguía sin definirse un acuerdo definitivo para poner fin a la crisis, ya que los negociadores aún discuten las diferencias sobre el eventual regreso de Zelaya a la presidencia.
Los negociadores del Gobierno de facto y del presidente depuesto llegaron el miércoles a un acuerdo preliminar para superar la crisis tras el golpe de Estado, pero no coincidieron en un punto clave: el regreso de Zelaya al poder.
Amorim celebró la clasificación de la selección de fútbol de Honduras para la Copa del Mundo Sudáfrica 2010 y agregó que espera que la conquista "inspire" a ambas partes del conflicto para que lleguen a un acuerdo.
"Hoy existe un diálogo que no había, pero la solución vendrá de los hondureños con la ayuda de la comunidad internacional. Vamos a esperar que la victoria de ellos en el fútbol inspire sentimientos pacifistas y permita una rápida conclusión de esa negociación", afirmó Amorim.