Hace exactamente un año los palestinos pidieron ser reconocidos como Estado miembro de la ONU, pero su iniciativa no progresó en el Consejo de Seguridad gracias al veto de EE.UU., fiel aliado de Israel. Lo que sí consiguieron en diciembre fue el reconocimiento como Estado miembro de la Unesco, por lo cual esa agencia dejó de recibir financiación de Washington e Israel —eso fue suficiente para disuadir a otras instancias de aceptar la solicitud Palestina–. Sin embargo, los dirigentes palestinos no han perdido el impulso. Durante el debate de la Asamblea General, que comenzará esta semana, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, buscará esta vez el reconocimiento de su pueblo como Estado no miembro. La petición, sin embargo, sólo se votará después de las elecciones de Estados Unidos, el 7 de noviembre.
Saeb Erekat, jefe del equipo negociador palestino en la ONU, ha dicho que espera conseguir el apoyo de entre 150 y 170 países de los 193 que hay en la Asamblea General. En entrevista con El Espectador, el diplomático asegura que la existencia del Estado palestino es indiscutible, lo que se negocia es una solución “justa y duradera” al conflicto con Israel, y llama a Colombia —que hace un año se abstuvo de votar siendo miembro no permanente del Consejo de Seguridad— a entender que “apoyar a Palestina no significa estar contra Israel”.
Además del reconocimiento en la Unesco, ¿qué se ha logrado desde que Palestina presentó la petición?
Las cosas no se evalúan en blanco o negro. Nosotros hemos hecho todo lo posible para defender los derechos de nuestro pueblo en el marco de una solución de dos Estados. Lo que Israel y los pocos países que no nos apoyan hacen es consolidar la situación de Apartheid que la colonización israelí ha impuesto. Nosotros hemos avanzado, la Iglesia de la Natividad en Belén hoy es patrimonio de la humanidad bajo el nombre de Palestina y continuaremos avanzando. Si no lo hemos hecho al nivel que muchos esperaban, es simplemente porque les dimos una oportunidad a los que nos presionaban para que hagan algo para detener a Israel, y todos fracasaron.
¿Cómo fueron las negociaciones posteriores a la solicitud palestina? El debate parece olvidado tras las revueltas árabes y el conflicto nuclear con Irán...
Nosotros no negociamos nuestro derecho a la autodeterminación, nuestro Estado no se negocia. Las negociaciones son para definir los términos de una solución justa y duradera, pero nuestra existencia no se puede cuestionar. O se está con el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación, dos Estados sobre la frontera de 1967, o no se está. Nosotros hemos sido muy claros al respecto. Es el momento de la verdad, un punto de inflexión donde la solución de dos Estados puede desaparecer debido a la colonización israelí. La Unión Europea ya ha puesto el grito en el cielo y creo que otros como Colombia deberían escuchar también y ver la realidad sobre el terreno.
Abás solicitará ahora que se reconozca a Palestina como Estado observador, no miembro. ¿Por qué cambió la estrategia?
No es un cambio de estrategia. Nuestra aplicación para membresía plena se mantiene en el Consejo de Seguridad. Lo que haremos en la Asamblea General es simplemente avanzar más. Mi mensaje para Colombia es que nos apoyen, que apoyarnos en la Asamblea no significa estar en contra de Israel sino a favor de Palestina, de la paz, de la justicia. Ser un Estado observador en la ONU lo consideramos un paso en la dirección correcta. Esperamos que nuestros hermanos colombianos no se separen del consenso internacional y, sobre todo, latinoamericano.
Como Estado no miembro, Palestina podría entrar a la Corte Penal Internacional y demandar la ocupación israelí, el bloqueo, el levantamiento de muros, ¿qué medidas legales tomaría Palestina contra Israel?
Claro, son todos derechos que las naciones del mundo tienen y que nosotros hemos de tener. Hoy en Palestina se cometen crímenes de guerra, por parte de una potencia militar extranjera, que han sido documentados por todos, desde la ONU hasta organizaciones de derechos humanos israelíes. Para los que se dicen amigos de Israel y que se encuentran preocupados por el eventual ingreso de Palestina al Tribunal Penal Internacional, mi mensaje es muy simple: no se preocupen de que una nación bajo ocupación militar pueda hacer uso de un arma civilizada de defensa, preocúpense de que Israel deje de cometer crímenes para que no haya necesidad de utilizar ese mecanismo.
Palestina ha buscado relanzar un diálogo con Israel basado en el Derecho Internacional. ¿Cuáles son los obstáculos para que se inicie este proceso?
Muy simple, que no tenemos un socio para la paz en Israel. Nosotros queremos un proceso significativo, donde lo acordado se cumpla, donde existan claros términos de referencia. No uno que sólo sirva como cortina de humo para que Israel continúe con sus políticas de colonización, como fueron 20 años de negociaciones donde Israel casi triplicó el número de colonos desde 180.000 a más de medio millón en la actualidad. Debido a esa realidad no hemos logrado la paz, porque para algunos es más importante “el proceso” que la “paz”.
Hace un año Avigdor Lieberman advirtió que la solicitud palestina traería “graves consecuencias” ...
Nosotros no caemos en su juego. Él acusa al presidente Abás, un arquitecto del proceso de Oslo, de ser un obstáculo para la paz, y ha llamado al desplazamiento de población, lo que jurídicamente puede considerarse limpieza étnica, es decir, un crimen de guerra. A nosotros se nos amenaza, se nos oprime a diario, se nos niegan los más mínimos derechos. Pero nuestra causa es más grande, avanzamos independiente de lo que la gente que abusa del terrorismo de Estado diga, y la decisión para la comunidad internacional pasa por quedarse en el lado correcto o en el errado de la historia. Dudo que Lieberman, y los que lo apoyen, queden del lado correcto.
La ANP fue invitada a la cumbre de Países No Alineados en Teherán. Hamás no fue invitado. ¿Cómo están las relaciones entre Irán y Palestina?
Tenemos relaciones históricas. Respetamos a Irán como una potencia regional con la cual tuvimos relaciones históricas, sobre todo entre el presidente Yasser Arafat y el Ayatolá Khomeini. Esperamos que las relaciones puedan mejorar y que Irán se convierta en un factor activo de búsqueda de paz en la región. Para eso necesitamos que Irán ayude a Palestina y no a facciones dentro de ella, que hable de poner a Palestina en el mapa y no de borrar a Israel, que no es lo mismo. En cuanto al desarrollo de armas atómicas, nuestra posición es que Oriente Medio se encuentre limpio de armas nucleares, lo que corre para todos.
Mitt Romney describió Jerusalén como la capital de Israel. Obama ha vetado la petición de Palestina en la ONU, aunque ha incitado a Israel a detener la construcción de asentamientos. ¿Qué efectos tendría para Palestina la elección de uno u otro candidato en EE.UU.?
No podemos decidir por el electorado estadounidense… Nosotros no enviamos mensajes ni intentamos involucrarnos en algo que debe reflejar la voluntad de EE.UU. y nadie más. Lo único que esperamos del próximo presidente es que sea ecuánime, que haga que las partes se hagan responsables de sus compromisos y que cambie la política de lo posible, por la política de lo necesario. De lo contrario, nuestras futuras generaciones han de pagar de por vida por nuestro fracaso. Y el fracaso se traduce en permitir que Israel destruya las perspectivas de paz a través de la colonización sin consecuencia alguna.
La justicia francesa investiga la muerte de Arafat. ¿Qué espera de esta investigación?
Simplemente queremos verdad y justicia. Que los responsables del asesinato del presidente Arafat sean castigados. Es cierto que llevamos décadas de impunidad en contra del pueblo palestino, pero en algún momento se puede cambiar la historia. Nosotros estamos para poder hacerlo.
¿La primavera palestina?
En las últimas semanas se han registrado protestas similares a las de la Primavera Árabe en el territorio palestino. Miles de personas han salido a las calles en Cisjordania para pedir la dimisión del primer ministro, Salym Fayad, y la abolición del Acuerdo Económico de París, que a su juicio “subordina la economía palestina a la israelí”. Sin embargo, Fayad ha subrayado que la ‘Primavera Palestina’ se inició desde 1948, año de la fundación de Israel, en el que se registró la huida y expulsión de miles de palestinos de sus hogares. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, les dio un tinte político a las manifestaciones al anunciar que “empezó la ‘Primavera Palestina’”, cuyas causas radicarían en la ocupación y los bloqueos de Israel a este territorio. Saeb Erekat, jefe negociador de Palestina en la ONU, añade que “evidentemente también hemos tenido problemas económicos y una falta de atención mundial hacia nuestra situación. Pero todos deben tener claro que nunca se logrará la paz sin primero solucionar la cuestión de Palestina: lograr su libertad”.
Reacciones a la petición palestina
Mark Regev Vocero del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu:
“Los palestinos se comprometieron a resolver en negociaciones todas las cuestiones pendientes y tal acción unilateral sería vista como una violación... y como lo último en el comportamiento hipócrita de la Autoridad Palestina”.
Avigdor Lieberman ministro israelí de Asuntos Exteriores
“Abu Mazen (Abás) está cometiendo actos de terror diplomático contra nosotros, está llevando a cabo una campaña para deslegitimar a Israel (...) promoviendo boicots, denuncias en el extranjero e incitación. Nosotros debemos hacer lo mismo con él”.