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La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, continúa dando de qué hablar: luego de su muy criticado viaje a Taiwán, el cual ocasionó la furia de China, la demócrata visitó la zona desmilitarizada en la frontera entre las dos Coreas (DMZ), un día después de que la misión permanente de Corea del Norte acusó a Washington de ser “la piedra angular de la proliferación nuclear” y manifestó que “nunca permitirá” que EE. UU. critique su programa nuclear.
El gesto, aplaudido por Seúl, fue visto como un arma de disuasión frente al régimen de Kim Jong-un, el cual ha realizado pruebas de misiles a un ritmo sin precedentes durante 2022. Pelosi habló con soldados estadounidenses que se destacan como “centinelas de la democracia en la península de Corea”, según su oficina.
“Fue un privilegio interactuar con los héroes estadounidenses uniformados sobre el terreno en Corea, dirigidos por el general Paul LaCamera, comandante de las fuerzas estadounidenses en Corea. Durante las visitas a la zona desmilitarizada/área de seguridad conjunta (DMZ/JSA) y la base aérea de Osan, transmitimos la gratitud del Congreso y del país por el servicio patriótico de nuestros miembros del servicio, quienes se destacan como centinelas de la democracia en la península de Corea”, dijo Pelosi.
It was a special honor to engage with General LaCamera and other @USForcesKorea servicemembers on the ground at the DMZ/JSA and Osan Air Base. pic.twitter.com/Yi2u8YMXyS
— Nancy Pelosi (@SpeakerPelosi) August 4, 2022
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Corea del Norte no ha emitido comentarios sobre la visita de Pelosi a la DMZ, la primera de una representante estadounidense de alto rango desde la hecha por el expresidente Donald Trump en 2019. Pero donde sí se han escuchado comentarios es en Washington, donde toda la gira de la presidenta de la Cámara de Representantes ha sido catalogado como “peligrosa y sin sentido”.
Las críticas a Pelosi cobraron más relevancia el jueves, luego del desaire del presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, quien no la atendió presencialmente porque se encontraba de vacaciones. En una conversación telefónica, ambos discutieron la grave amenaza que representa el programa de armas nucleares de Corea del Sur. Sin embargo, el hecho de que no hubiera una reunión presencial levantó críticas en ambos lados.
Medios locales y legisladores del partido de Yoon desaprueban el hecho de que no se enviara una delegación oficial para recibir a Pelosi, cuando Yoon fue fotografiado asistiendo a una obra de teatro en el centro de Seúl esa misma noche.
“No es deseable pensar que la líder del parlamento de nuestro aliado visita la vanguardia de nuestra seguridad, pero no habrá reuniones entre nuestro presidento y ella”, escribía un exlegislador del partido Poder Popular de Yoon, Yoo Seung-min, el jueves en Facebook. Los medios locales ahora especulan con que podría estar evitando reunirse con Pelosi en un intento por aplacar a China.
En Estados Unidos, periodistas y políticos arremetieron contra Pelosi por su agenda en Asia. Para el periodista Tom Friedman, de The New York Times, la presidenta de la Cámara puso en una posición incómoda tanto a la delegación estadounidense como a los gobiernos de los países que la recibieron. Pero hay quienes consideran que, si bien el viaje trajo problemas, pudo ser peor si no lo hubiera hecho.
“Los problemas podrían haber sido peores si Pelosi hubiera cancelado su visita, especialmente después de que canceló un viaje anterior a Taiwán después de dar positivo por coronavirus en abril”, dijo el periodista Adam Taylor en The Washington Post.
En Taiwán, como en Corea del Sur, la sociedad hasta ahora está dimensionando las características de la visita de Pelosi, de acuerdo con medios como CNN. El gobierno reclamaba una posición más clara de parte de Washington tras los cuatro años de incertidumbre que se vivieron con Donald Trump, y por lo que se pudo ver, Taipéi recibió gratamente la visita. Aunque criticada por diversos sectores y figuras, la gira de la demócrata enviaba un mensaje claro a los tradicionales aliados de Estados Unidos: quédense del lado de Washington. También era una declaración para la región asiática: Estados Unidos los está vigilando de cerca.
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