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Pentágono simula escenario de guerra entre Israel e Irán

Una simulación habla acerca de un conflicto regional en caso de que los israelíes atacaran Teherán.

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Redacción Internacional
20 de marzo de 2012 - 04:33 p. m.
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Un ataque de Israel a Irán podría desencadenar un conflicto regional más amplio en el cual participarían otros países, incluyendo Estados Unidos. Esta es una de las conclusiones de una simulación de guerra realizada por el Pentágono, conocida por el diario ‘The New York Times’.

La simulación, conocida como ‘Internal look’, es un ejercicio teórico para probar las capacidades de respuesta y la preparación, tanto de las tropas, como de la cadena de mando en caso de una enfrentamiento.

El juego de guerra, que ha sido utilizado desde la Guerra Fría hasta la preparación de la invasión de Irak, partió de la premisa de un ataque israelí a instalaciones nucleares de Irán. Esta agresión, en la teoría de la simulación, desencadenó una respuesta armada de Teherán, que incluyó el hundimiento de un buque de guerra de Estados Unidos en el Golfo Pérsico con un costo de 200 marinos muertos; lo que a su vez llevó a la participación de los norteamericanos en la destrucción de varias instalaciones iraníes.

La simulación ofrece una ventana hacia las posibles consecuencias de una confrontación con Irán por cuenta de su programa nuclear que, según Teherán, tiene fines energéticos.

Lo primero es que no resulta claro prever en qué momento los israelíes deciden qué es suficiente de las provocaciones de Irán y, en caso de atacar, se estima que poco o nada se sabría de la operación hasta que cayeran las primeras bombas, cuando ya nada puede enmendarse. Lo segundo es la reacción misma de Irán, puesto que podría no sólo atacar a Israel, sino a quienes considere aliados de su enemigo, o sea, potenciales nuevas amenazas, como Estados Unidos.

Un ataque a Estados Unidos preocupa a los altos mandos del ejército norteamericano, no tanto por la destrucción que pueda causar, sino porque complicaría la inestable geopolítica regional, al prender un conflicto asimétrico que podría no tener fin de mano del fanatismo religioso y el nacionalismo.

De acuerdo con ‘The New York Times’, el general James N. Mattis, comandante de las fuerzas norteamericanos en Oriente Medio y el Golfo Pérsico, ha dicho que un primer ataque de Israel traería consecuencias nefastas para la región y para los militares estadounidenses en ese lugar. Según los análisis realizados durante ‘Internal look’, Israel intervendría las instalaciones de enriquecimiento de uranio de Irán en un plazo máximo de un año.

Otro de los posibles escenarios incluyen una respuesta menos frontal por parte de Irán, que acudiría al terrorismo en las grandes capitales, además de armar a la insurgencia afgana con armas y explosivos para que esta ataque objetivos de la OTAN y Estados Unidos en este país.

El juego de guerra también plantea la posibilidad de que los ataques hipotéticos de Israel atrasen el programa nuclear iraní sólo en un año; si Estados Unidos hace lo propio el retroceso para Irán podría ser de dos años o más.

A principios de marzo de este año, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, visitó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para discutir la creciente tensión con Irán. Obama dijo que su país apoya a Israel, aunque no habló de ninguna acción concreta. Haga clic AQUÍ para leer la versión de The New York Times.

Por Redacción Internacional

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