La caída de las verjas causó el miedo de los asistentes y creó una estampida que condujo a la muerte de al menos 145 personas, la mayoría mujeres y niños, que fueron arrolladas por la muchedumbre en fuga. Las autoridades no descartan el aumento de víctimas fatales, pues decenas de personas quedaron heridas de gravedad tras el incidente.
En el hospital Bilhaspur, rescatistas bajaban de un camión cadáveres envueltos en mantas y los dejaban en filas para que pudieran ser identificados por sus familiares.
El subjefe de la policía de Bilaspur, C.P. Verma, dijo que la estampida se desencadenó por rumores de un alud, pero que la situación empeoró cuando demasiados peregrinos intentaron abrirse camino con dificultad en un área reducida.
“En este momento nuestros esfuerzos están enfocados en el rescate. Una vez que esté terminado, investigaremos la causa”, señaló Anurag Garg, otro oficial de alto rango de la policía.
Las estampidas mortales son hechos relativamente comunes en los templos de la India, donde grandes multitudes —en ocasiones cientos de miles de personas— se congregan en áreas pequeñas carentes de instalaciones para controlar reuniones tan grandes.
El templo de Nainadevi es uno de los puntos de peregrinación más importantes para los hindúes, quienes celebraban este fin de semana el Shravan Navratras, un festival que honra a la diosa hindú Shakrti, o madre divina. El gobierno regional anunció ayer que los familiares de víctimas fatales recibirán 100.000 rupias (2.300 dólares) y los familiares de los heridos recibirán 1.200 dólares como indemnización.
Con información de EFE