14 Oct 2021 - 2:00 a. m.

¿Por qué mueren tantas personas intentando cruzar las fronteras?

Más de 50 migrantes muertos este año al cruzar el tapón del Darién; cerca de 1.504 se han ahogado en el Mediterráneo y las muertes aumentaron un 200 % en la frontera entre EE. UU. y México.

Redacción Mundo

Internacional

“Caminé la selva por cinco noches y seis días. El primer día subimos una loma con una altura y una pendiente recta y mojada; se llama la Loma del Desafío. Te dicen que cuando la pasas ya lo tienes todo logrado (mentira). Después de esa loma viene lo peor, vienen caminos y caminos hasta que llegas a la Loma de la Muerte. La Loma de la Muerte se pasa, el que puede, en un día y sí que es la Loma de la Muerte, porque tiene una pendiente horrible y caminas por senderos en los que no hay nada en sus laterales, no puedes mirar hacia abajo porque corres el riesgo de caer.

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Después viene más camino y más lomas, más caminos y más lomas y por supuesto con ríos y las personas siempre mojadas. Duermes mojado todas las noches. Todo lo que cargues lo vas botando por el camino, porque el peso no te deja caminar. Las personas más fuertes y más ágiles te van dejando atrás. Cuando llegas a un tramo determinado como a mitad de camino para llegar al campamento (de Bajo Chiquito, en Panamá) ves personas muertas, en estado de putrefacción e hinchadas. Yo vi tres por separado. Esto es real. Todo es real”.

Este es el testimonio que María, una ciudadana cubana de 51 años, que llegó a Bajo Chiquito (Panamá) después de cruzar la selva del Darién y fue atendida por Médicos Sin Fronteras. María solo vio tres cadáveres, pero, de acuerdo con datos de las autoridades de Panamá, más de medio centenar de migrantes han muerto este año al tratar de cruzar la zona selvática del Darién, fronteriza con Colombia, en su intento desesperado por llegar a Estados Unidos.

“El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Panamá lleva contabilizados en sus registros 53 casos de muertes de migrantes, en diferentes circunstancias, ocurridas en la provincia de Darién”, le dijo a la AFP el director de la institución, José Vicente Pachar. Esa cifra supera la de años anteriores, cuando el hallazgo de cuerpos promediaba entre veinte o treinta. Incluso, “es muy posible que aumente la cifra” de muertos porque el flujo de migrantes por Darién “ha ido en aumento”, advirtió Pachar.

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El Tapón del Darién, un corredor selvático de 266 km entre Colombia y Panamá, es una jungla mortal, de 575.000 hectáreas, por la que han pasado en 2021 más de 70.000 migrantes, una cifra casi equivalente a la de los cinco años anteriores.

En su mayoría son haitianos y cubanos, aunque también hay asiáticos y africanos, quienes arriesgan su vida en una ruta sin carreteras, y donde enfrentan grupos criminales, animales salvajes —incluyendo serpientes venenosas— y ríos caudalosos.

El pasado 24 de septiembre, la Fiscalía de Panamá informó del hallazgo de diez cadáveres, entre ellos dos niños, presumiblemente migrantes haitianos que perdieron la vida durante su travesía a pie por el Darién.

No es la única frontera mortal. Este lunes una embarcación con treinta migrantes, la mayoría haitianos, naufragó en las costas de Acandí (Colombia). Murieron tres personas y se reportó la desaparición de un bebé de ocho meses. La embarcación venía del municipio de Necoclí, donde cerca de 20.000 personas, según datos del defensor del Pueblo colombiano, Carlos Camargo, aguardan un cupo en una embarcación legal para llegar a la frontera con Panamá.

En enero hubo otra tragedia: una embarcación se hundió y murieron trece personas. “Ante la falta de oportunidades para acceder a tiquetes, muchos optan por embarcaciones clandestinas ilegales que salen desde Necoclí en la madrugada”, explicó Camargo, quien la semana anterior había pedido a Panamá la creación de un corredor para facilitar el paso de migrantes vulnerables, como menores o mujeres lactantes y embarazadas. Un acuerdo entre los gobiernos de ambos países limitó el tránsito a un máximo de 650 migrantes al día.

Muchas rutas migratorias se han convertido en cementerios para migrantes: el Mediterráneo, México, Estados Unidos y los Balcanes, entre otros, son los pasos fronterizos que representan los mayores peligros para millones de personas que escapan de guerras y miseria.

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Según las cifras que aporta un nuevo informe de la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, el aumento del número de migrantes internacionales durante las últimas décadas pasó de los 173 millones de personas que vivían fuera de su país de origen en el año 2000 a los 221 millones a inicios de la década pasada y creció hasta los 281 millones en 2020, cuando hubo un freno de aproximadamente el 27 %.

Desde mediados de 2021, el fenómeno de movilidad humana se reactivó: hoy los migrantes internacionales representan alrededor del 3,6 % de la población mundial.

En mayo, el Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR) alertaba sobre el aumento de las muertes de personas refugiadas y migrantes en el Mediterráneo. Paul Dillon, portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), anunció en julio que cerca de 970 migrantes irregulares que intentaban llegar a Europa a través del Mediterráneo habían muerto en los primeros meses de 2021, el doble comparado con el año anterior. El llamado no provocó mayores acciones, pues de acuerdo con el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM, que documenta casos de personas que han fallecido en el viaje migratorio, las muertes en el Mediterráneo ascendieron a 1.504 en septiembre. Esta es la ruta más peligrosa, con 22.790 migrantes desaparecidos desde 2014.

En América, este año han fallecido 668 migrantes, pero desde hace seis años la cifra asciende a 5.373. En África, 2021 fue también mortal, con 1.142 migrantes muertos; desde 2014, han sido 10.686 las víctimas fatales; Asia no se queda atrás, con un reporte de 225 muertos este año y total de 3.938 desde 2014. Las cifras en Europa son más bajas, pero no menos graves: 678 muertos desde 2014 con 43 fallecidos en 2021.

El periódico San Diego Tribune reporta que en 2021 se ha visto un incremento de muertes de indocumentados “considerable” en la frontera entre Estados Unidos y México, siendo junio el mes más mortal. En el condado fronterizo de Brooks, Texas, informan de cerca de sesenta migrantes muertos. En ese condado las muertes de migrantes se han incrementado en cerca de 200 % frente a las veinte que se habían reportado en el mismo período del año pasado. La cifra ya superó también el total de 34 muertes registradas durante todo 2020, reportan.

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El incremento en el número de fallecimientos es tan grande que amenaza con superar los 129 decesos registrados en 2012, el año más mortal para los migrantes en el registro del condado de Brooks. Las principales causas de muerte son ahogamiento al intentar cruzar el río Grande y el agotamiento físico tras largas caminatas por el desierto. En esa zona fueron hallados 16 cadáveres en descomposición, mientras que en el desierto de Arizona fueron recuperados los restos de 43 migrantes en junio, tres veces más que los catorce encontrados en el mismo mes del año pasado. De acuerdo con el grupo Fronteras Compasivas, entre enero y junio del 2021 se han registrado 127 fallecimientos en la frontera de Arizona con México. A ese paso se teme que se puedan superar las 227 muertes de migrantes registradas el año pasado, la cifra más alta en más de una década. Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés) señala que, en octubre del año pasado y hasta finales de mayo de 2021, la agencia federal reporta 203 muertes de migrantes a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.

El río humano no cesa a pesar del creciente rechazo a los migrantes que se tropiezan con fronteras cerradas. “La migración sigue siendo letal porque la organizan criminales. Por eso, la OIM apuesta por una migración transparente y regular para que las organizaciones ilegales no controlen el proceso”, alerta ACNUR.

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