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El embajador de Francia ante la ONU, Jean Maurice Rippert, destacó la satisfacción de su país y de la Unión Europea "por esta adopción unánime, que reafirma la profunda preocupación de la comunidad internacional porque Irán sigua adelante con su programa nuclear y sin cooperar con el Organismo Internacional de la Energía Atómica" (OIEA).
La reunión se produjo un día después de que los cinco miembros permanentes del Consejo, más Alemania, cerraran filas ante el peligro de una fractura del frente unido que han mantenido en esta materia frente a las diferencias sobre la imposición de nuevas sanciones al programa nuclear de Irán.
Los "seis" (EE.UU., Francia, Reino Unido, Rusia y China, más Alemania), presentaron el viernes un nuevo proyecto de resolución en una reunión de urgencia del máximo órgano de la ONU.
En ella se recuerda a Teherán la obligación de detener el enriquecimiento de uranio, pero no se menciona la posibilidad de acudir a una cuarta ronda de sanciones si no lo hace.
El breve texto adoptado toma nota del último informe del OIEA en el que se advierte que Teherán no ha ofrecido suficiente información para disipar las dudas sobre la naturaleza de sus actividades nucleares. La resolución aprobada insta a las autoridades iraníes a que "cumplan en su totalidad y sin retrasos con sus obligaciones", así como con las disposiciones planteadas por el OIEA.
"Hay una ruptura de diálogo por parte de Irán. Les hicimos una oferta el pasado verano y ni siquiera respondieron", dijo Rippert, que agregó que "de momento les ofrecemos diálogo" y, si ahora no es "el momento de las sanciones, llegará un día que lo será".
Irán rechaza las acusaciones y sospechas de las potencias occidentales en el sentido de que está poniendo en marcha un programa nuclear de doble uso, civil y militar. Además, considera este asunto como algo "cerrado", según dijo esta semana su primer mandatario, Mahmud Ahmadineyad.
EE.UU., Francia y el Reino Unido se habían mostrado favorables a imponer una nueva ronda de sanciones contra Irán por sus incumplimientos con el OIEA, pero los otros dos miembros permanentes del Consejo, Rusia y China, se oponían, lo que transmitió una impresión de divergencias en tan grave asunto.
"No hay debilidad alguna", aseguró Miliband, que indicó también que la nueva resolución subraya la unión entre los seis países y mantiene la posibilidad de que el siguiente paso incluya las sanciones.
"No queremos ver un Oriente Medio nuclearizado porque no es bueno ni para la región ni para el mundo", afirmó el representante de París.
El embajador de EE.UU. ante la ONU, Zalmay Khalilzad, aseguró por su parte que "es inaceptable el desafío" de Teherán, además de señalar que el Consejo quiere "ver este asunto resuelto diplomáticamente".
Respecto a las divergencias previas que daban la impresión de desunión entre los miembros permanentes del Consejo, Khlilzad reconoció que el ataque " desproporcionado" de Rusia sobre Georgia en agosto pasado produjo un distanciamiento entre EE.UU. y Rusia.
"Lo condenamos entonces, pero aunque no estuviéramos de acuerdo con Rusia sobre Georgia, queremos trabajar con ella sobre Irán, en busca de una solución pacífica a este asunto", agregó el diplomático estadounidense.
Agregó que para el Consejo ésta resolución es una "respuesta inmediata" a Irán, ya que el órgano de la ONU "no podía permanecer callado" frente a Teherán tras las acusaciones del OIEA sobre su falta de cooperación.