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Según las normas de sucesión imperial en Japón, una princesa pierde el título y otros derechos si se casa con un plebeyo. Pues bien, la princesa Mako, de 29 años. perderá su título a finales de este mes cuando se lleve a cabo su unión civil con su prometido, Kei Komuro.
Mako, hija del hermano menor del emperador Naruhito, soportó años de críticas y dilaciones sobre la propuesta de matrimonio de Kei Komuro, también de 29 años.
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Además, su prometido sigue en el punto de mira pues supuestamente su madre habría pedido dinero prestado a un antiguo prometido y no lo devolvió. La expareja de la señora Komuro la acusa de no devolver más de 4 millones de yenes (unos 35.000 dólares), suma que supuestamente le pidió prestada para financiar parte de la educación de su hijo.
Renuncias históricas
El matrimonio de la princesa con un hombre no perteneciente a la Familia Imperial nipona conlleva su desvinculación de esta institución, según la Ley de la Casa Imperial, que también concede de forma exclusiva a los varones los derechos sucesorios al Trono de Crisantemo.
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El anuncio del compromiso de Mako y Komuro atrajo una gran atención en Japón debido a que supondría una nueva baja de la Familia Imperial nipona, en continuo declive debido a la escasez de varones y a la mencionada normativa, y también debido a una supuesta disputa financiera que afectaba a la familia del prometido.
A raíz de la controversia en torno a su enlace, Mako ha decidido renunciar a la dotación de 150 millones de yenes (1,16 millones de euros) que suele concederse a las mujeres de la Familia Imperial que contraen matrimonio y abandonan la institución, según adelantaron fuentes gubernamentales.
La pareja ha decidido además casarse sin celebrar ninguna ceremonia de carácter formal como manda la tradición de la Casa Imperial, según los medios locales.
Mako se convertirá de este modo en la primera princesa del Japón de posguerra que rompe ambas tradiciones.
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La pareja tendría previsto mudarse a Estados Unidos tras contraer matrimonio, un país donde Komuro cuenta con oportunidades laborales, según la prensa japonesa, que viene siguiendo todos los detalles en torno al enlace más mediático de los últimos años en la Familia Imperial.
Estrés por escrutinio público
La agencia de la Casa Imperial declaró el viernes que la princesa Mako, de 29 años, se casará con Kei Komuro el 26 de octubre, según los medios locales.
Pero la unión no se iniciará en las mejores circunstancias, ya que la agencia precisó a los periodistas que la princesa sufría un trastorno de estrés postraumático debido a la gran cobertura mediática que la rodeaba a ella y a su familia.
Mako, de 29 años y sobrina del emperador Naruhito, fue diagnosticada con un cuadro “complicado” de esa afección de la salud mental debido a la constante exposición a informaciones negativas “sobre ella misma, su familia, su prometido y la familia de él”, según dijo hoy un portavoz de la Familia Imperial nipona en rueda de prensa.
La princesa “tenía miedo de que sea imposible cumplir su deseo de tener una vida tranquila y feliz después de casarse”, añadió el portavoz, quien también confirmó que la pareja tiene previsto contraer matrimonio el próximo día 26 y que ese día ofrecerán una rueda de prensa.