Las protestas en Irán, desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini, pero a las que recientemente se han sumado otros sectores de la sociedad, como los trabajadores de las refinerías y los camioneros, dejan cifras preocupantes. El Centro de Derechos Humanos de Irán dijo que 3.000 personas habían sido arrestadas solo en la provincia de Teherán, 835 de las cuales permanecían en la cárcel, incluidos 200 estudiantes universitarios. HRANA, un sitio web iraní de noticias sobre derechos humanos, estableció que, en el marco de las manifestaciones, se han arrestado 12.450 personas.
Este balance se conoce después de que el comandante del Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos, Mayor General Hossein Salami, dijera que las fuerzas de seguridad estaban cerca de sofocar las protestas restantes. Al respecto, aseguró: “La sedición está pasando por sus últimos momentos”. Sin embargo, las protestas no parecen cesar y se escuchan reparos frente a la represión.
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Por ejemplo, el sindicato de escritores expresó a través de un comunicado que “la represión de las personas que protestaron con las manos vacías ha sido un hecho cotidiano en los últimos 40 años. Pero lo que pasó con los niños y los presos la semana pasada, es una de las páginas más negras en el historial del gobierno actual. El ataque de las fuerzas de seguridad a escuelas y prisiones y la golpiza y asesinato de niños y presos es una tragedia más allá de la matanza de manifestantes en las calles. En esta etapa de represión, el gobierno, como siempre, niega la realidad, difunde rumores y distorsiona la opinión pública para frustrar los esfuerzos de las organizaciones y grupos populares por expresar la verdad”.
Las detenciones masivas parecen haber sido provocadas por una orden del presidente del poder judicial, Gholam-Hossein Mohseni Eje’i, el 22 de septiembre, según la cual las detenciones preventivas eran necesarias. La orden condujo al arresto de mujeres y activistas sindicales. Muchos de los arrestados tienen un contacto mínimo o nulo con su familia. Ahora bien, algunos activistas están siendo liberados solo si proporcionan grandes sumas de fianza.
Los grupos de derechos humanos iraníes dicen que los periodistas están siendo atacados, especialmente si informan sobre personas detenidas. Mohammad Mehdi Esmaili, el ministro de Orientación, dijo que la cantidad de periodistas que permanecían bajo arresto no era alta, pero según la Federación Internacional de Periodistas, 24 han sido arrestados desde que comenzaron las protestas y 11 están recluidos en la prisión de Evin. Reporteros sin Fronteras dice que hay más de 30 periodistas en la cárcel, dejando muchas publicaciones intimidadas y censuradas.
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