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1 May 2010 - 12:21 a. m.

Repudio por ataque israelí en alta mar

Más de diez activistas humanitarios perdieron la vida.

Redacción Internacional

Diversos representantes de gobiernos en países de todo el mundo aparecieron este lunes para descalificar el ataque del ejército israelí a una flota marítima que transportaba ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza. A través de declaraciones y de comunicados oficiales surgieron palabras como “masacre”, “reacción desproporcionada”, “uso indiscriminado de la fuerza”, “acción innoble” o “acto de piratería”. La condena internacional fue mayoritaria contra la cifra, aún sin confirmar, de entre 10 y 20 muertos, y más de 30 heridos, todos ellos tripulantes de la flota.

Movido por la urgencia, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tuvo que suspender su visita diplomática a Canadá para regresar a Tel Aviv, no sin antes afirmar que los soldados “actuaron para proteger sus vidas”. La versión de los hechos que hasta el momento ha ofrecido Israel tuvo al ministro de Relaciones Exteriores, Daniel Ayalón, como protagonista. El funcionario relató la desobediencia de los seis barcos que conformaban la “Flotilla de la libertad” al pedido de las fuerzas israelíes. Aparentemente, les solicitaron cambiar el rumbo, pero la petición no fue atendida.

Luego vino la interceptación del barco Mavi Marmara y, según Ayalón, la reacción violenta de algunos activistas, que arrebataron armas a las tropas y abrieron fuego contra la guardia. Netanyahu relataría más tarde que sus soldados fueron atacados, golpeados y apuñalados, y que en el intercambio violento que generó su defensa se desencadenó la muerte de los tripulantes. El relato contrasta con lo dicho por algunos heridos que hoy reciben atención médica, “no somos violentos, utilizaron una brutalidad innecesaria”.

Los barcos que navegaban en aguas internacionales del Mediterráneo habían partido desde Estambul, el 22 de mayo, en un viaje coordinado por la ONG turca IHH, de orientación musulmana. La suma total de personas que se encontraban a bordo es cerca de 750, y la ayuda humanitaria, entre alimentos, dispositivos de ayuda a discapacitados y materias primas para hogares prefabricados, era de 10.000 toneladas, aproximadamente. Sin embargo, más allá de los detalles del incidente y la estricta vigilancia que Israel mantiene en la zona desde hace tres años, cuando el grupo Hamas tomó el control de la franja, la muerte de algunos tripulantes fue el detonante de un fuerte choque entre los gobiernos turco e israelí.

Desde Chile, donde se encontraba de visita, el primer ministro  turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó a Israel de terrorismo de Estado, de no querer la paz en la región y exigió encontrar a los responsables del ataque. Turquía “no se quedará en silencio y con los brazos cruzados”. La tensión entre las dos naciones se encuentra en su punto más difícil, después de que durante la década de los 90 fueran cercanos aliados. Eran tiempos de Guerra Fría.

En la tarde, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió de urgencia para debatir el caso y encontrar una respuesta decisiva, al tiempo que Palestina vivía el primero de los tres días de luto decretados por el presidente Mahmud Abás. Los analistas ven en este incidente un nuevo revés en el proceso de paz en la Franja de Gaza, una iniciativa que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, planeaba relanzar hoy.  Según analistas y gobiernos de la región, no va a ser sencillo atajar pronto las consecuencias de este ataque.

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