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Ya alejado del poder que le daba el puesto de primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi tendrá que vérselas con la justicia el próximo 21 de junio, cuando la exmodelo brasileña, Michelle Conceicao, acuda a los tribunales de Milán para declarar en su contra, en el llamado caso Ruby.
La historia data de 2010, cuando ‘Ruby Robacorazones’, el nombre artístico de la marroquí Karima el Maruog, fue detenida acusada de robo. La joven de 17 años llamó “a un amigo” para que la sacara de los problemas y pocos minutos después ya estaba libre. Las autoridades sospechan que “el amigo” es Silvio Berlusconi, entonces primer ministro, lo que podría juzgarse como tráfico de influencias. Sin embargo, ese no es el real punto de todo el caso. El incidente sirvió para sacar a la luz pública la participación de ‘Ruby’ en las desaforadas fiestas del exprimer ministro. Ella, una menor de edad.
De inmediato las miradas se posaron Berlusconi, quien desde entonces ha sostenido que ‘Ruby’ y él sólo son amigos y que nunca han tenido sexo. ‘Ruby’ ha dicho lo mismo, pero las declaraciones de ambos no han servido para evitar que la justicia adelante un proceso penal contra el exprimer ministro por prostitución de menores.
El ‘Caso Ruby’, que mantiene expectante a la opinión pública italiana, podría tener en Michelle Conceicao una testigo clave. En una entrevista que concedió al semanario 'L'Espresso', la exmodelo aseguró que vio cómo Berlusconi, el hombre más rico de Italia, tenía relaciones sexuales con ´Ruby’, a quien había pagado 5.000 euros justamente para esos fines. “Le gustaba precisamente por eso, porque era jovencísima", dice la brasileña.
Conceicao, regular asistente a los bacanales organizados por el exprimer ministro en su mansión de Arcore, asegura estar dispuesta a contarle todo a los magistrados. ‘El Cavalieri’ no ha negado el hecho de haberle entregado dinero a ‘Ruby’, porque –dice- su amiga estaba en una penosa situación económica, pobre, y él es un hombre generoso. Lo que está claro es que lo que dice esta mujer, nadie se había atrevido a decirlo hasta ahora.
"Me ha llamado Silvio Berlusconi en persona. Me habían citado para testificar en el tribunal el 25 de mayo, pero yo aún no lo sabía. Él sí. Me soltó un discurso. Me repitió una frase que usa con frecuencia: 'Cuando el mar está agitado, nadie se tira del (…) Él no quiere que yo diga la verdad. Me ha dicho claramente que 'me porte bien' en el tribunal’ y que seré recompensada".
Mientras los abogados defensores de ‘Il Cavalieri’ tildan a la exmodelo de lanzar patrañas al aire, Michelle Conceicao, asegura haber recibido presiones: "Tengo miedo de que me pueda suceder algo”. De ser hallado culpable, Berlusconi, de 75 años, enfrentaría una pena de 12 años de cárcel.