Rusia negocia con Irán la construcción de nuevos reactores en la central nuclear de Bushehr (golfo Pérsico) después de entregar la obra del primer reactor, que ya funciona a plena potencia desde finales de junio, tal como anunció este lunes Serguéi Kiriyenko, director de la agencia rusa de energía nuclear, Rosatom.
"El Gobierno iraní estudia la posibilidad de ampliar Bushehr. Por eso y siempre que se cumplan todas las reglas y normas internacionales, es una posibilidad real", explicó Kiriyenko a la agencia Interfax.
A finales de diciembre, el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEIA), Ali Akbar Salehi, anunció que las autoridades iraníes negocian con Moscú la construcción de otros tres reactores en Bushehr, de 1.000 vatios de potencia cada uno.
La central nuclear de Bushehr, cuya construcción se ha prolongado durante décadas debido a la oposición occidental, fue puesta en funcionamiento en agosto de 2010 y alcanzó plena potencia a mediados del año pasado.
Irán comenzó a construir esa central nuclear en la década de 1970 con ayuda alemana, pero el proyecto se interrumpió por el triunfo de la Revolución Islámica, que en 1979 depuso al último sha de Persia, Mohamed Reza Pahlevi.
El consorcio ruso Atomstroyexport reanudó la construcción tras firmar un contrato con Irán en febrero de 1998, pero desde entonces el proyecto sufrió numerosos retrasos, debido a las sospechas de la comunidad internacional sobre la existencia de un programa nuclear militar iraní.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, se reunirá el jueves en Moscú con el presidente ruso Vladimir Putin.
Zarif discutirá cuestiones regionales e internacionales y determinados temas vinculados a las negociaciones nucleares entre Irán y los países del grupo 5+1 (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia, China y Alemania) con las autoridades rusas.
Esta visita tiene lugar pocos días después del anuncio de la entrada en vigor del acuerdo de Ginebra sobre el programa nuclear iraní a partir del 20 de enero próximo.
También tendrá lugar antes de la conferencia de paz sobre Siria, llamada Ginebra II, prevista el 22 de enero. Rusia, el principal aliado de Siria, exige que Irán, que también apoya al régimen del presidente Bashar al Asad, participe en esa conferencia, a pesar de las reticencias de los occidentales.
Zarif, quien actualmente se encuentra en Líbano, realiza una gira por la región que lo llevará a Siria, Irak y Jordania.