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Se instaura el caos en Egipto

En El Cairo y Alejandría, partidarios y adversarios de Mubarak se enfrentaron. La oposición denuncia que los grupos pro régimen son liderados por policías vestidos de civil, mientras que la comunidad internacional se mostró preocupada.

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Redacción Internacional
02 de febrero de 2011 - 11:41 p. m.
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Los primeros enfrentamientos se registraron en Alejandría ayer, pocas horas después de la alocución en la que el presidente egipcio, Hosni Mubarak, anunció que sólo se irá del poder tras las elecciones presidenciales de septiembre, y en la que se autoproclamó como la única persona capaz de hacerle “frente al caos”.

Por primera vez desde que el pasado martes brotaran las protestas, los partidarios del “faraón” salieron a respaldarlo. La marea oficialista se extendió hasta El Cairo, donde a lo largo del día la contraprotesta fue rodeando la plaza de Tahrir, de manera organizada —en camiones, caballos y camellos— y violenta, mientras los soldados egipcios miraban expectantes, sin involucrarse.

Armados de palos y piedras los seguidores de Mubarak fueron encerrando a las cerca 1.500 personas que permanecían en la plaza cairota desde la víspera con la intención de desalojarlos. Sobre las 11:00 a.m. los grupos del “rais” irrumpieron y el caos se instauró. Los enfrentamientos causaron mareas humanas y al menos un muerto y 500 de heridos. Tiros al aire se escucharon y bombas molotov fueron lanzadas al Museo Egipcio, sede improvisada del ejército, que ya ha reportado 70 piezas dañadas.

La prensa también fue blanco de los ataques. Algunos periodistas fueron agredidos y las fuerzas oficialistas intentaron tomarse a la fuerza varias veces el Hotel Hilton, que sirve de “cuartel general” a todas la prensa extranjera.

Según ha trascendido, el discurso de Mubarak generó fisuras entre los manifestantes. Algunos protestantes quedaron conformes con los anuncios hechos por el presidente y pidieron tiempo. En tanto, el ejército fijó posición: “Llamamos a los manifestantes a retornar a sus hogares para restablecer la seguridad y la estabilidad en las calles”.

Sin embargo, la buena organización de los grupos pro Mubarak llamó la atención de la oposición: “Se ha probado que son oficiales de policía vestidos de civil, tenemos sus carnés (…). El régimen no respeta los derechos humanos, no duda en atacar al pueblo para permanecer en el poder”, aseguró el líder de la oposición, Mohamed El Baradei. Así mismo, instó al ejército a intervenir “para proteger la vida de los egipcios” y a Mubarak a que salga del poder antes del viernes, cuando se llevará a cabo la “marcha del millón” entre la plaza de Tahrir y el Palacio Presidencial.

Mientras tanto, las imágenes de la batalla campal han calado en las altas esferas internacionales. Líderes mundiales, como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el primer ministro inglés, David Cameron, han manifestado su total rechazo a los acontecimientos. En Estados Unidos varios líderes del Congreso sugirieron una suspensión de la ayuda a Egipto para presionar una transición democrática.

La temida policía egipcia

Luego de reprimir a los manifestantes de la plaza Tahrir, el pasado 28 de enero, el gobierno de Egipto ordenó a la policía retirarse de las calles y le pidió al Ejército asumir las funciones de vigilancia. Sin embargo, en los choques de ayer en la plaza Tahrir muchos opositores al régimen de Mubarak acusaron a la policía de estar detrás de los ataques. La policía de Egipto es vista en el país como el órgano de seguridad privada de Hosni Mubarak. Es una organización conformada por más de 5.000 miembros y muy temida por sus métodos de control (espionaje, vigilancia, seguimientos y tortura).

Este organismo fue establecido en 1955 por el presidente Gamal Abdel Nasser con el objetivo de controlar la seguridad del Estado, pero después se convirtió en un  órgano de control del régimen. Cabe recordar que la chispa que detonó las protestas en Egipto fue la muerte a manos de la policía de Khaled Said, un joven empresario, que dicen, iba a denunciar la corrupción en esa institución.

Colombia y Chile concretan acuerdo

Un día después de que la canciller María Ángela Holguín anunciara que el Gobierno Nacional estaba coordinando un plan de evacuación conjunto con Chile para lograr sacar de Egipto a los ciudadanos que permanecen en el país africano, el acuerdo quedó sellado.

El actual embajador en Egipto, Mario Iguarán, aseguró que los 10 estudiantes que manifestaron su interés por salir del país viajaran en avión a Jordania junto con su familia. Por su parte, el diplomático sólo saldrá si la situación se complica.

De igual manera, Iguarán recordó que la mayoría de los 350 colombianos registrados en el consulado colombiano ya  abandonaron el país.

Reacciones

Robert Gibbs

Portavoz del gobierno estadounidense

“EE.UU. deplora y condena la violencia que tiene lugar en Egipto, y estamos profundamente inquietos sobre los ataques contra los medios de comunicación y los manifestantes pacíficos”.

Ban Ki-moon

Secretario general de la ONU

“Estoy profundamente preocupado por la continua violencia en Egipto. Cualquier ataque contra los manifestantes pacíficos es inaceptable y lo condeno enérgicamente”.

David Cameron

Primer ministro inglés

“La transición debe ser rápida y creíble y debe comenzar ahora (...) (Si se  demuestra que el régimen egipcio ha tolerado de alguna manera esa violencia) sería totalmente inaceptable”.

Hosam Zaki

Portavoz Cancillería egipcia

“(Inglaterra, Francia y Turquía) buscan el protagonismo en cualquier situación y meten las narices. Pido a estos países que se ocupen de sus asuntos y respeten lo que sucede en el plano interior egipcio”.

Por Redacción Internacional

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